Al hacer el amor, haz también de ello una meditación

¿Se puede trascender el sexo sin entrar en él?

“Entonces, ¿qué necesidad hay de trascenderlo?  La necesidad de trascendencia surge sólo porque estás en él.  Naces en él, naces de él:  eres un fenómeno sexual…
Trascendencia significa la desaparición de la necesidad del otro, la desaparición del deseo de perderse en una mujer o en un hombre.  Y esto sólo es posible si has comprendido, y la comprensión sólo llega con la experiencia.  De manera que no te digo que te desprendas de tus relaciones; más bien,  que te vuelvas más meditativo en tus relaciones.
Al hacer el amor, haz también de ello una meditación.  Y te sorprenderás:  si mientras haces el amor entras además en un estado meditativo, comprenderás a un nivel muy profundo lo que está sucediendo, y todo el anhelo que llamamos sexo se volverá consciente.  Y una vez que se ha vuelto consciente, puede desaparecer.  Y desaparece por sí solo; no necesitas hacer, no necesitas practicar nada para ello.  Cuando se va por sí mismo es hermoso.  Sí, el sexo desaparece; uno lo trasciende, pero no luchando contra él…
La trascendencia nunca sucede mediante la represión; la trascendencia sucede mediante el entendimiento, la trascendencia sucede mediante la conciencia…
…cuando entras en un profundo orgasmo, cuando está sucediendo el clímax, hay una gran alegría porque en ese momento el sexo desaparece. El sexo te lleva al estado orgásmico,  y una vez que ha cumplido su propósito, el sexo desaparece.  En el estado orgásmico no queda sexualidad en ti:  simplemente estás palpitando y no hay deseo;  estás absolutamente aquí-ahora; no hay futuro, ninguna fantasía, ni imaginación, nada. Y cuando sucede el orgasmo, el hombre está solo; puede que la mujer esté ahí, pero él no es consciente de la mujer.  Y la mujer está sola; el hombre está ahí, pero ella no es consciente del hombre.
El orgasmo es individual: está sucediendo dentro del hombre, está sucediendo dentro de la mujer. El otro lo ha activado, pero ahí acaba la función del otro; ya no estás interesado en el otro. En el orgasmo profundo simplemente estás dentro de ti mismo, no hay sexo en ello; de ahí el gozo.  Y después de un buen orgasmo, te sentirás muy dichoso durante horas,  y no volverás a pensar en el sexo durante horas; el deseo se ha ido de ti.  ¿Qué ha sucedido?  Si te sientes dichoso, no puede haber deseo.  Si hay deseo, no puede haber dicha. El deseo y la dicha nunca están juntos.
Y si meditas profundamente mientras haces el amor, tomarás consciencia de que el tiempo desaparece; en el clímax no hay tiempo, de repente estás aquí-ahora. Sólo entonces conoces el significado de aquí y ahora; de otro modo, estás en el pasado o en el futuro. Y cuando desaparece el tiempo, desaparece la mente, porque la mente es otro aspecto del tiempo, otro nombre del tiempo. La mente es pasado y futuro.  Cuando no hay tiempo no hay mente.  Reflexiona: no mente, no tiempo, no deseo sexual…y hay un gran gozo.
Pero la gente se lo pierde porque no está alerta a ello.  La gente se pone a hacer el amor inconscientemente, mecánicamente.  Hazlo conscientemente, atento, recordando lo que está sucediendo, observando, siendo un testigo,  y eso liberará entendimiento en ti;  eso irradiará consciencia en ti.  Y la consciencia es trascendencia, la consciencia es libertad”.

solo conocemos un tipo de vida,que está basada en el Ego

   “De pronto, ponte alerta.  Andando por la calle, párate inmediatamente, respira profundamente, ponte alerta por un momento. Y cuando digo alerta, simplemente quiero decir alerta a lo que está sucediendo: el ruido del tráfico, la gente pasando y hablando, todo lo que hay a tu alrededor.  Simplemente ponte alerta. Tú no estás ahí en ese momento: está la existencia y su belleza.
     Entonces el ruido del tráfico no parece ruido, no parece una perturbación, porque no hay nadie para resistirse a él y luchar contra él. Simplemente llega a ti y pasa; lo oyes y ya no lo oyes más.  Llega y pasa. No hay barrera contra la que puede chocar. No puede producirte ninguna herida, porque todas las heridas se producen en el ego.  Pasará. No habrá ninguna barrera contra la que pueda chocar; no habrá ninguna lucha, ninguna perturbación.
     Recuerda esto: el ruido que hay en la calle no es la perturbación. Cuando el ruido de la calle lucha contra ti, cuando tienes una idea fija de que es una perturbación, se vuelve una perturbación. Cuando lo aceptas, llega y pasa, y simplemente eres bañado por él; sales de él más lozano.  Y entonces nada te cansa.  Lo único que cansa, que sigue disipando tu energía, es esta resistencia que llamamos el ego.
     Pero nunca lo consideramos de esta manera. El ego se ha convertido en nuestra vida, en su esencia misma…
     He oído que le preguntaron a un gran político, un gran líder de un país: “Debe estar cansándose. Todo el día, vaya a donde vaya, hay un gentío de cazadores de autógrafos”.
     Ese político, ese líder, dijo: “Eso casi me mata…, pero esto es sólo la mitad de la verdad”. Debe de haber sido un hombre muy excepcional, honesto. Dijo: “Casi me mata…, pero casi. Si no hubiese nadie pidiendo mi autógrafo, eso me mataría completamente. Este gentío continuo casi me mata, pero lo otro sería más peligroso. Me mataría completamente si no hubiera nadie que pidiese mi autógrafo”.
     De modo que, independientemente de lo agotador, lo extenuante que sea el ego, aún te parece que es la vida, y que si no hay ego, te parece que la vida desaparecerá de tu mente.  No puedes concebir que la vida pueda existir sin ti, sin que haya siempre el punto de referencia del “yo”.  Es lógico en cierto modo, porque nunca hemos vivido sin él. Hemos vivido a través de él, hemos vivido en torno a él;  sólo conocemos un tipo de vida, que está basada en el ego. No conocemos ninguna otra vida.
     Y como hemos vivido a través de él, no hemos podido vivir realmente.  Estamos simplemente luchando por vivir, y la vida nunca nos sucede, sólo pasa a nuestro lado. Está siempre al alcance, en la esperanza: mañana, el momento siguiente…, y estaremos viviendo.  Pero nunca llega, nunca se logra. Sigue siendo siempre una esperanza y un sueño. Pero seguimos moviéndonos, y como no llega, nos movemos rápidamente.  Eso también es lógico:  si la vida no nos está sucediendo, la mente sólo puede pensar una cosa: no nos estamos moviendo lo suficientemente rápido, así que date prisa, corre.
     Sucedió una vez que uno de los grandes científicos, T.H. Huxley, iba a dar una conferencia en Londres.  Llegó a la estación, a la estación de cercanías, pero el tren tenía retraso, así que corrió a un taxi y le dijo al conductor: “¡Dese prisa! ¡Vaya a la velocidad máxima!”.
     Iban a toda prisa, cuando de pronto se dio cuenta de que no había dado la dirección. Pero entonces recordó también que él mismo había olvidado la dirección.  De modo que le preguntó al conductor: “Chófer, ¿sabe a dónde tengo que ir?”.  Él dijo: “No, señor. Pero estoy yendo lo más rápido que puedo”.
     Esto es lo que está sucediendo. Vas lo más rápido que puedes. ¿Dónde vas?, ¿Cuál es el destino? ¿Por qué te estás moviendo?  Por la esperanza de que algún día te suceda la vida. ¿Y por qué no está sucediendo ahora mismo?  Estás vivo… ¿Por qué no está sucediendo ahora mismo? ¿Por qué el nirvana siempre está en el futuro, siempre mañana? ¿Por qué no hoy?  Y mañana nunca llega…, o, cuando llegue, siempre será hoy y te lo volverás a perder…
     Estás dándote prisa para alcanzar la vida, y sólo llega la muerte y nada más. Pero la mente, como sólo está acostumbrada a una dimensión, como sólo ha conocido un camino  –que ni siquiera es un camino; sólo parece ser un camino–, dirá que si no hay ego, ¿dónde está la vida?
     Pero yo te digo que si hay ego, no hay ninguna posibilidad de vida, sólo promesas. El ego es perfecto haciendo promesas, no deja de prometerte cosas. Y tú eres tan inconsciente… Ninguna promesa se cumple nunca, pero tú vuelves a creer…
     ¡Vuelve la vista atrás! El ego prometió muchas cosas, y no se ha logrado nada con ello… Cuando eras un niño, había promesas para la juventud: habría vida cuando crecieras. Todos lo decían, y tú también confiabas en que cuando te hicieras mayor, sucedería todo lo que tenía que suceder. Ahora esos días han pasado, la promesa sigue sin cumplirse, pero lo has olvidado…
     Ahora confías en la edad madura: que, en la madurez, sannyas florecerá, la meditación te sucederá. Entonces se habrán acabado las preocupaciones; tus hijos se habrán ido a la universidad, y todo se habrá asentado. Entonces no tendrás responsabilidades. Entonces podrás buscar lo divino. Entonces, en la edad madura, va a suceder el milagro… y morirás insatisfecho.
     No va a suceder, porque nunca sucede en la esperanza, nunca sucede con la esperanza. Nunca sucede con la promesa del ego.  Puede suceder ahora mismo: sólo puede suceder ahora mismo. Pero entonces es necesaria una consciencia muy intensa, para poder desechar todas las promesas, y todas las esperanzas, y todos los programas futuros, y todos los sueños, y mirar directamente aquí y ahora a lo que eres”.

Silene capensis (Raiz africana del sueño)

silene capensis : Raíz africana de sueño

La raíz africana de sueño (silene capensis) viene de los valles de los ríos verdes de la provincia del cabo occidental de Sudáfrica. Esta especie es considerada por los adivinos del pueblo de Xhosa como una planta sagrada con la capacidad de inducir sueños extremamente vívidos y proféticos.

Los chamanes de Xhosa consideran la planta como un tipo de “ubulawu” o raíz medicinal que llaman “Undela Ziimhlophe,” que se puede traducir literalmente como “plantas blancas” ou “caminos blancos”.
La Silene capensis, también conocida como raíz africana de sueño proviene de los valles de los ríos verdes de la provincia del cabo occidental de Sudáfrica. Los adivinos el pueblo de Xhosa consideran a esta especie, como una planta sagrada con la capacidad de inducir sueños lúcidos extremamente vívidos y proféticos. Es considerada un onirógeno.
Los chamanes de Xhosa consideran a esta planta como un tipo de “ubulawu” o raíz medicinal que llaman “Undela Ziimhlophe,” que de manera literal se puede traducir como “plantas blancas” o “caminos blancos”.

La planta perenne alcanza 60 cm de altura.1 Es una planta de fácil cultivo, requiere bastante humedad en las raíces, es tolerante al calor extremo (40 C) y moderado frío (5C). Es imprescindible que tenga tierra que retenga humedad. Las flores se abren en la noche y se cierran durante el día. Sus flores tienen aroma a clavo de olor. Sus raíces pueden ser cosechados después del segundo año.

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Efectos

No hay mucha documentación sobre la farmacología de la raíz africana de sueño (silene capensis). Se sospecha que sus efectos psicodélicos al sueño es probablemente debido a las saponinas triterpenóides en sus raíces. Cantidades relativamente pequeñas (250 mg) ya son relatadas como siendo psicoactivas. La planta ejerce sólo alteraciones mínimas en la conciencia despierta, pero los efectos durante el estado de sueño pueden ser profundos.

Uso

Método 1 :
Media cucharadita mezclada en medio vaso de agua. Esto se bebe por la mañana cuando se despierta, de estómago vacio. Cuando tienes hambre recomendamos tomar el desayuno.

Método 2 :
Añade una cucharada a medio litro de agua, y mezcla hasta formar espuma. Va chupando hasta te sientes “lleno” de espuma y después esto, acuéstate.

Debes tomar la raíz africana de sueño de estómago vacio, y cuando tienes hambre, puedes comer. Esto dará a los alcaloides tiempo para viajar por el sistema. Sentirás los efectos la misma noche. Los alcaloides viajan bastante despacio por el sistema sanguíneo, por eso no serán digeridos durante el día. Antes de acostarte, pregúntate algo que te gustarías que fuera “respondida”.
Cuando duermes, tus sueños serán excepcionalmente coloridos, y te acuerdas de ellos al levantarte.

Precauciones:
Usa sólo las cantidades indicadas; las substancias están activas en estas doses. Doses más elevadas tendrán un efecto purgativo, pero no hay relatos de fatalidades o efectos secundarios nocivos, sólo vómitos que limpiarán tu estómago. Doses pequeñas durante vários días afectarán hasta la persona más insensible, por eso no es necesario tomar una gran cantidad.
Las personas que no toman otros alcalóides son más sensibles. Después algunos días de uso los alcalóides acumulan en el sistema.
Referencias

  1. H. Wild: Caryophyllaceae en Flora Zambesiaca. Consultado el 16 de marzo de 2010.

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( buscar la raiz africana del sueño en ese enlace )

¿Por qué la gente inteligente usa más drogas psicoactivas?

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Drogas psicoactivas ligadas a la evoución humana: el consumo de estas substancias se origina de la búsqueda de experiencias novedosas lo cual implica, y la vez provoca, un mayor desarrollo de la inteligencia en las personas

A pesar de que la inteligencia de un mamífero esta íntimamente asociada a su instinto de supervivencia, no necesariamente el miembro más inteligente de una comunidad será el más apto para practicar hábitos más saludables, ni física ni psicológicamente hablando. En cambio la evolución implica una habilidad existencial que trasciende la simple subsistencia –ya que si bien requiere de ella, va más allá de un simple plano de adaptación a nuevas condiciones y de la arquetípica lucha por seguir respirando. Y precisamente sobre la capacidad evolutiva nos habla un reciente estudio de Satoshi Kanazawa, en el cual el intrépido psicólogo evolucionista de la London School of Economics asocia el principio evolutivo con el consumo de drogas psicoactivas.

Esta teoría hace evidente una relación entre la inteligencia de una persona, su búsqueda de experiencias novedosas, y el consumo de drogas psicoactivas, factores que cuando son secuenciados terminan por desdoblarse en pulsos evolutivos que superan la tendencia “estándar” de este proceso. Kanazawa afirma que los individuos más inteligentes están mejor equipados para interactuar con situaciones nuevas –y que de hecho las buscan intencionalmente. Por otro lado, aparentemente la gente más inteligente es más propensa a desear una interacción con drogas psicodélicas que en esencia ofrecen escenarios novedosos frente  a los paradigmas pre establecidos de su contexto sociocultural y educativo. En sí Kanazawa no afirma que este comportamiento, el consumo de psicodélicos y otros, tiene necesariamente un efecto positivo (de hecho su discurso parece desalentar la experimentación con estos estimulantes) pero afirma categóricamente que las personas con mayor IQ son más propensos a recurrir a la psionaútica.

El estudio de Kanazawa, publicada en el diario Psychology Today, recuerda en algún sentido a la hipótesis promovida por el maverick de los psicotrópicos, Terence Mckenna, en la cual afirma que el “eslabón perdido”, refiriéndose a ese salto evolutivo registrado en el proceso de desarrollo de la humanidad y un fenómeno que hasta ahora no ha sido convincentemente explicado por la ciencia tradicional, fue detonado por el consumo de psilocibina (principal substancia activa de los hongos alucinógenos). De acuerdo con Terence el contacto de uno de los grupos de homínidos con la psilocibe los propulsó hacia una nueva realidad, mucho más sofisticada que la de sus similares, en un proceso asociado con el surgimiento acelerado del lenguaje, herramienta que terminaría por favorecer un contundente salto evolutivo. En cierto modo, y tal vez radicalizando un poco la hipótesis de Mckenna, podríamos afirmar que somos hijos del lenguaje (y nietos de la psilocibina). Pero en todo caso este podría ser el primer gran episodio en la historia humana en el cual una droga psicoactiva actuó como un poderoso agente de la evolución de nuestra raza. Citando a Mckenna sobre nuestros antepasados primates: “those apes where stoned apes” (esos monos eran monos dosificados).

De forma complementaria al trabajo de Kanazawa, un estudio realizado en el Reino Unido comprobó que los niños más inteligentes tienen una tendencia notablemente mayor a consumir drogas psicoactivas que aquellos que denotan menores aptitudes cognitivas. Es importante destacar que entre las drogas psicoactivas, no obstante la poética fonética que etiqueta a este grupo de estimulantes, no sólo incluye sustancias como el LSD, la marihuana, ayahuasca, mezcalina, opio, o MDMA, todas ellas ligadas a la práctica psiconaútica y en muchos casos a una genuina búsqueda por expandir la conciencia, sino que también incluye a otras más dudosas -por su capacidad destructiva- como el crystal meth y la cocaína.

La siguiente gráfica que resultó del National Child Development Study compara los niveles de “inteligencia” entre niños británicos en referencia a su propensión a consumir psicoactivos durante la adolescencia o la edad adulta. Es claro como los niños menos favorecidos son por mucho los menos propensos a terminar entregándose a experiencias psicodélicas en comparación con el grupo de niños etiquetado como “very bright” o brillantes, segmento que supera por mucho a los grupos considerados como “very dull”, “dull”, e incluso “normal”, en su tendencia al consumo de psicoactivos.

En este caso las conclusiones obvias podrían ser que aquellos niños menos privilegiados en cuanto a un potencial cognitivo naturalmente desarrollado, se mantendrán ajenos a una exploración psicoactiva, seguramente adaptándose en mayor grado a las pautas establecidas por su contexto sociocultural sin cuestionar los límites de una “realidad impuesta”. Y continuando con esta premisa, el grado de “brillantez” es proporcional a su potencial consumo de este tipo de drogas en un futuro cercano.

En cuanto a esta segunda gráfica que resulta de un estudio realizado entre niños estadounidenses dentro del National Longitudinal Study of Adolescent Health, a pesar de que la tendencia se mantiene en buen grado, en este caso es el segmento de niños cuyas capacidades cognitivas fueron consideradas como “inteligentes” supera por mucho su tendencia al consumo que el resto de los grupos, incluyendo los menos favorecidos, los normales, pero también a los “muy brillantes”. Lo anterior sugiere que un cierto nivel de inteligencia favorece significativamente las probabilidades de que consuman psicoactivos, pero en cambio si los niños alcanzan habilidades cognitivas extraordinarias, entonces serán menos propensos que aquel segmento rankeado solamente como “inteligente”. En este sentido, aparentemente después de un cierto grado de inteligencia los niños ya no requieren de esta exploración psiconáutica para revelar ciertos patrones impresos en pensamientos sofisticados, ya que tal vez puedan generarlos a partir del propio comportamiento bioquímico de sus mentes.

Para concluir podríamos afirmar que la experimentación psiocactiva responde a un llamado por encontrar respuestas en un juego en el que realmente las reglas jamás fueron dadas (con excepción de lagunas leyes universales como podría ser la Ley del karma) y que no están satisfechos con la serie de “verdades” que propone un sistema cultural que busca controlar estas respuestas. Por otro lado, parece que si bien las drogas psicoactivas pueden facilitar esta psiconavegación a través de planos sutiles y engrandecer la perspectiva de un individuo frente al infinito número de realidades posibles, lo cierto es que la mente humana, y nuestra conciencia, están capacitadas para acceder a cualquier dimensión sin necesidad de estímulos externos: hack akasha.

El Cerebro es Holográfico y la Realidad, Inexistente.

 

LA CIENCIA EN LA ENCRUCIJADA

Introducción

Los avances de las neurociencias los últimos 20 años, son tan asombrosos, que todo lo que creíamos saber del ser humano, de su funcionamiento y del universo hasta hoy, ya no es como lo pensamos. También está claro que esos avances son difíciles de comprender ya que de los conceptos originales del cerebro, nos enseñaron bastante poco, tal vez por que se tenía muy poca información acerca de él o por que no existe el hábito de transformar las investigaciones en información clara y sencilla, para que la gente común vaya comprendiendo cada vez más sus funciones cerebrales y en general su mundo. Este libro entonces pretende dar un esbozo de las convicciones originales que la ciencia ha tenido acerca de la realidad fisiológica del cuerpo y de las funciones cerebrales, de la forma más simple posible, para luego desarrollar las diferencias conceptuales que se han introducido en la biología a partir de los últimos descubrimientos sobre el cerebro holográfico, explicamos de esa manera que dice la física cuántica del universo y como nos da eso una nueva perspectiva del cerebro. Una concepción del universo basada en frecuencias, receptores de frecuencias, creaciones holográficas de una realidad inexistente, hologramas de un ser único llamado humanidad que nos constituye, explicando así fabulosamente la condición no sólo de los niños Indigo y de sus talentos que, en un universo concebido bajo las viejas explicaciones, no se llega a comprender, Si no de todas aquellas personas con talentos extraordinarios a nivel perceptivo, capacidades extraordinarias de nivel intuitivo y creativo y con una extraña comprensión del mundo que hace que ese ser se sienta como si vieran las cosas con otro prisma, o fuera otra realidad. En este libro consideramos sobretodo, a esos seres que desde siempre han tenido la extraña sensación de poseer un alma, un alma que actúa como un constante y silencioso espectador, llevándolos a comprender su existencia desde la certeza que esos estados no ordinarios de conciencia en los cuales se trasciende a toda noción del espacio y del tiempo, estados contemplativos que nos dejan vislumbrar la eternidad, son lo único que vale la pena llamar real. De esa eternidad trata este libro, y esa eternidad desde la ciencia, una eternidad que se ha infiltrado lentamente en los laboratorios de la ciencia, asombrando al ojo que mira el microscopio, es una nueva ciencia que nos hace saber que hay un universo en total orden que nos contiene, que todo transcurre según un orden establecido y esta todo bien, que la evolución de la humanidad es inminente que la evolución del universo transcurre inexorablemente, sin que podamos hacer nada, por que no la alcanzamos Algunos seres, nacen con la cualidad de mirar por una ventana, donde esta realidad se muestra patente, como los Budas en meditación, eso los hace estar ausentes, aparentemente sin concentración o con déficit atencional; Seres mirando al otro lado casi todo el tiempo, comprendiendo la vida, en su concepto de totalidad, percibiéndola de la forma mas completa y verdadera.

 

 El cerebro

Hubo un tiempo que el cerebro humano se diferenciaba del de las otras especies específicamente por la presencia de una zona que hacía que, además de conciencia individual, el hombre tuviera conciencia social o al menos eso parecía. Se sabía que el ser humano tenía la capacidad superior de tener esta condición gracias a que se desarrolló en forma independiente su encéfalo, no como los otros mamíferos que lo tenían unido al cerebro. Eso, se estimó, nos hacía humanos, estas características físicas que nos permitían tener conciencia del otro. Dentro de este desarrollo del cerebro se creyó específicamente que gracias al córtex cerebral, que es que es la parte externa del encéfalo que tiene una textura rugosa de color blanco ligeramente grisácea, parecida al aspecto de la mitad de una nuez, existía en nosotros el pensamiento abstracto, creencias y capacidad de previsión de futuro entre otras cosas. Lo confirmaba también el lenguaje, esa facultad presente únicamente en el hombre que estaría controlado por una serie de centros distribuidos en las periferias del lóbulo temporal del córtex, por eso entonces estaba claro que era precísamente ese cortex cerebral lo que diferenciaría a la especie humana del resto. Nuestro cerebro funciona además con destellos, pequeños impulsos de corriente eléctrica de una potencia muy baja. La potencia de la electricidad que manejan nuestras neuronas (se mide en milivoltios) sin embargo esa es la potencia necesaria y suficiente para procesar, manejar, distribuir y usar cantidades inmensas de información y generar multiplicidad de respuestas (casi infinitas en posibilidades). Este cerebro, que es una es una máquina de bajas frecuencias, que además de lo que ya sabemos tiene conciencia de sí mismo y del entorno, cambia sus frecuencias de funcionamiento según la actividad que necesite realizar. Cada potencial eléctrico es un diferente estado de conciencia. Para cada actividad que necesitamos realizar, podríamos decir que el cerebro transforma su actividad convirtiéndose en un cerebro nuevo. Un cerebro que en cada ocasión liberará distintos químicos ya sean neuro-transmisores u otras hormonas, en fin, una configuración orgánica nueva. Estas ondas eléctricas de distinta frecuencia, producto de su actividad electroquímica y según la ocasión, pueden ser registradas mediante el electroencefalograma (EEG). Las ondas Beta (cuyo ritmo oscila entre 14 y 25 ciclos por segundo),se hallan presentes en el estado de vigilia, es decir, cuando nos encontramos realizando alguna actividad como trabajar, leer, caminar, etc. Las ondas Alfa (de 8 a 13 c/sg.), están relacionadas con los estados de relajación y meditación profunda y lúcida. Las ondas Theta (de 4 a 7 c/sg.), se relacionan con los estados emocionales y creativos. Las ondas Delta (de 0,5 a 3 c/sg.), que se activan especialmente durante el sueño profundo. A mediados de los setenta se detectaron en nuestro cerebro unas sustancias neuroreguladoras que fueron bautizadas con el nombre de “endorfinas”, éstas cumplen un papel similar al de algunos alcaloides derivados del opio, produciendo así mismo una sensación placentera. Esta droga bioquímica es liberada por el cerebro para aliviarnos un dolor o provocarnos una sensación de agrado, en realidad es la reguladora del estado de conciencia y de la sensación o percepción de ese estado. Eso en otras palabras, significa que las endorfinas, son la forma que tiene el cuerpo de dar una respuesta acorde a la situación que experimentamos, si nos herimos, las libera para apaciguar el dolor y si nuestros ojos asombrados ven la belleza de una puesta de sol, también las produce para mostrar la satisfacción, con todos sus síntomas: elevar la presión sanguínea, subir la temperatura, estimular la sonrisa, y hacer brillan los ojos. Los primeros tipos de frecuencia de las que tuvimos conocimiento en el cerebro fueron las ondas “Alpha” y “Theta”. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que estas ondas cerebrales son captadas por un amplificador y no pueden ser registradas directamente, lo que hizo necesario establecer divisiones standard, divisiones que son irreales, fueron consideradas solo en función de la medición, pero están en constante variación y en la realidad no existe un estado en que funcione solo un tipo de onda, lo que nos debe dejar claro que no hay división estricta de los estados de conciencia, estamos semi- despiertos, semi – dormidos, fluctuamos entre un estado y otro influidos por los ruidos del medio, por la luz, por la música Es el caso de la música de supermercado, que genera inducción hipnótica llevándonos a un estado donde deja de primar la lógica, y accionamos por impulso, somos mucho más receptivos entonces a la publicidad. La publicidad nos muestra, determinados colores que son mas atractivos, la ubicación estratégica de los productos y todos aquellos elementos que se usan para manipular nuestra decisión de compra, como nosotros estamos hipnotizados con la música, nos influyen de mejor manera esos factores. Dicho en otras palabras compramos en trance, ayudados por los químicos de nuestro cerebro que nos tienen las ondas cerebrales fluctuando entre theta y delta, produciendo una sensación de agrado en la compra. Cada tipo de onda se traduce entonces, en un estado psiconeuro-fisiológico diferente, nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra actividad física y fisiológica es completamente diferente en cada uno de estos estados o frecuencias, justamente por el tipo de substancias neuro-químicas y hormonas vertidas al flujo sanguíneo que se distribuyen en nuestro organismo, para cada ocasión. Tanto la presencia y cantidad de dichas substancias, el entorno, los estimulantes sensoriales, internos y externos; como la música, el silencio, la luz o la falta de ella, el estado de ánimo y el estado de percepción interna o sentido propioceptivo que tengamos, interactúan entre sí para producir un estado físico-fisiológico-mental y de comportamiento, diferente. Estos estados que podríamos considerar como de una respuesta eléctrica del cerebro, son también una respuesta fisiológica de las hormonas que comienzan a segregarse en cada uno, como asimismo, una respuesta en estados de sueño o vigilia que producen esos cambios. Estos estados han sido investigados ampliamente por la medicina para encontrar las implicancias de esas variaciones de potenciales eléctricos y su influencia en el estado de conciencia. Aunque tenemos que tener en cuenta que la ciencia desde el inicio de sus investigaciones, profundizó su interés en los estados de vigilia, o estado consciente que habían sido considerados por la sicología emergente en la época de pos- guerra, estado de normalidad, todo lo que trascendiera a ese estado de vigilia, entraba dentro de la patología. Los estados relacionados con ondas delta y theta fueron simplemente considerados estados del sueño, y si se encontraba este tipo de ondas durante la vigilia, se estimaba que había un trastorno funcional, o su sinónimo, una disfunción cerebral. “Disifunción cerebral mínima” le dicen a la aterrada mamá, los neurólogos, como diagnóstico del niño que esta absorto en la ventana durante la clase, y lo medican con un sicotrópico que bloquea, la actividad de los neurotransmisores, para que no sienta el medio, y así pueda concentrarse. Solo las últimas décadas, la Sicología Transpersonal se ha dedicado a estudiar los estados no ordinarios de conciencia y con eso ha dado énfasis al estudio de frecuencias cerebrales desde otra perspectiva que sirve como precedente para la comprensión del cerebro holográfico y los estados, de meditación, éxtasis y experiencias cumbre.

Sarpa salpa, el pez que produce alucinaciones (y otros animales psicotrópicos)

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No sólo las plantas producen visiones alucinógenas: el “pez de los sueños”, el “sapo psicoactivo” , “el bicho de tacuara”, escorpiones fumados y hasta cerebros humanos son sólo algunos de los psicodélicos usados por el hombre; Pijama Surf investiga 1-sarpa-salpa-pez-suenos-alucinaciones-dream-fish Una especie de berma que produce alucinaciones al ser ingerida fue encontrada en las costas inglesas del Canal de la Mancha. El pez, que normalemente habita las aguas cálidas que van desde el Mediterráneo hasta Sudáfrica, fue hallado por el pescador Andy Giles, 10 km al sur de Polperro, Cornwall. Giles, de 38 años, comentó al diario británico The Telegraph, depués de enterarse de las propiedades alucinógenas del pez, que de haber sabido antes se lo hubiera vendido a algún clubber (chicos que frecuentan los clubs de música electrónica e ingieren drogas sintéticas). El pez encontrado es un sarpa salpa, miembro de una extraña y nueva famila de”peces de los sueños” (dreamfish). Es la tercera vez que se registra su aparición en costas británicas. Tienen un uso relativamente común en la cocina mediterránea. El sarpa salpa y otras especies que se alimentan de algas, en este caso un alga invasora, la caulerpa taxifolia, llegan a ser alucinógenos cuando se ingiere alguna parte de su cuerpo, generalmente su cabeza. El truco, evidentemente, para usarse en la cocina es saber que parte es la intoxicante (algo similar sucede con los hongos (parcialmente venenosos) del género de las amanitas, uno de los cuales, la muscaria, se relaciona con el soma de los Vedas y algunos otros suelen ser utilizados en alta cocina gourmet). La intoxicación alucinógena por la ingestión de pescado es conocida como Ichthyoallyeinotoxismo. Se cree que una indol (compuesto orgánico heterocíclico) con efectos químicos similares al L.S.D. es el responsabable de las alucinaciones y podría ser ingerida por los peces cuando se alimentan de algas o plankton que contienen el compuesto. Hace tres años se reportó el caso de dos hombres que padecieron una serie de alucinaciones visuales y auditivas luego de que comieran en un restaurant de mariscos en el sur de Francia. Uno de los hombres tuvo que ser hospitalizado. El caso fue tomado por el Instituto de Vigilancia Tóxica de Marsella, el cual encontró que el pescado que ingirieron fue un sarpa salpa. Las alucinaciones pueden durar días y no hay antídoto conocido. Según un texto de L. de Haro and P. Pommier ( Hallucinatory fish poisoning (ichthyoallyeinotoxism) 2006) el sarpa salpa era consumido como una droga recreativa en épocas del Imperio Romano. Algunos creen que otro pez, el Kyphosus fuscus, contiene una molecula alucinógena más potente, dimethyltryptamine, la sustancia activa de la ayahuasca también fumada directamente (D.M.T), en lo que expertos psiconautas llaman el viaje más poderoso que existe en el planeta. El fotógrafo de National Geographic, Joe Roberts, ingirió en 1960 el Kyphosus fuscus,(similar al famoso silver drummer), conocido como “el pez de los sueños” por los nativos de la isla Northfolk. Roberts se encontraba tomando fotos en la isla y quiso confirmar el “mito” que circulaba entre los nativos de que el pez producía poderosas visiones. Lo cual comprobó.

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1-sapo-alucinogeno-sonora-colorado-bufo_alvariusOtra especie famosamente psicodélica que contiene una molécula de la familia de las triptaminas (5-MeO-DMT) es el sapo psicoactivo (Bufo Alvarius o sapo de Sonora, también sapo del Río Colorado). Esta especie cruzó la puerta dimensional de la cultura pop en un episodio de los Simpson en el que Homero es envíado como misionero a una isla del Pácifico Sur, donde se vuelve inocentemente adicto a lamer sapos, los cuales lo propulsan a una megalomanía kaleidoscópica de fractales y paisajes propios de su peculiar inconciente Contrariamente al epsiodio de los Simpson, el sapo psicoactivo no debe de ser lamido, ya que tiene un veneno que contiene bufotenin; la mejor forma de extraer el 5-MeO-DMT es ordeñando las glándulas venenosas detrás de los ojos y las piernas. Cuando el veneno se ha secado por el sol, se barre y se fuma en una pipa. El 5-MeO-DMT es la triptamina más potente conocida, apodada la “mólecula de dios” para diferenciarla del N.N. DMT, “la mólecula del espíritu”; la dimetiltriptamina es scretada en la glándula pineal de los mamíferos y producida de forma natural en miles de plantas. Un viaje de esta sustancia activa el kundalini y abre el terecer ojo a presenciar desde dentro el holofractal del universo. A esto se le llama en Estados Unidos “Doing Kermit” (por la Rana Rene de los Muppet Babies), “Lillypadding” o “Frenching the Prince”. Algunos creen que el cuento de hadas donde el sapo se convierte en príncipe es una metáfora del estado que produce lamer un sapo psicodélico o simplemente la alucinación que le produce a la mujer que lame un sapo Bufo Alvarius, que cree que éste se convierte en su príncipe azul. The Dog Who Loved to Suck on Toads La página del NPR (National Public Radio) publicó en el 2006 la historia de la perra cocker de una de su reportera Laura Mirsch, la cual desarrolló una particular adicción por lamer ranas. Según Laura, su perra Lady normalmente la recibía toda excitada cuando regresaba de trabajar y tenía el clásico comportamiento de una mascota fiel y alegre. Esto antes de que se mudaran de casa. Laura y su familia notaron que Lady pasaba mucho tiempo en el jardín cerca de un pequeño pantano y que tenía los ojos vidriosos y estaba somnolienta; su comportamiento también había cambiado: se le veía retraída y desinteresada (como el típico caso clínico de un adolescente usando drogas). Una noche, después de que Laura había sacado a los otros perros, Lady no quiso salir hasta que después de un momento se acerco arrastrándose y vomito un sapo asqueroso. El sapo era un Bufo Alvarius, de los que producen alucinaciones. Lo que sigió después fue una redada de la familia Mirsch, con el fin d eimpedir que Lady consumiera sapos. Pero, al parecer, Lady, como buen adicto, se las ingeniaba para obtener la mercancía. Lo único que solucionó las cosas fue el invierno, cuando los sapos entran en hibernación. Pero la siguiente temporada Lady regresó a su adicción con renovados bríos. Los vecinos se dieron cuenta que Lady era una drogadicta y no dejaban a su perros jugar con ella. Sin embargo, después de un par de años, Lady superó su adicción. “Fue una cosa de la juventud, como fumar marihuana y tener sexo en trío durante la universidad”, dice Laura bromeando. OTRAS ESPECIES POSIBLEMENTE PSICOACTIVAS La rana mono gigante Phyllomedusa bicolor es una batracia nocturna que habita en el Amazonas. Los indios Mayorunas utilizan una secreción de la rana como ayuda para la caza. La secreción se intrdoduce en el cuerpo a través de pequeñas heridas por donde se absorben los péptidos de la sustancia. Al parecer esto genera una resistencia a la sed, un sentimiento de vigor, lo que podría describirse como una conexión con la selva y una “magia marcial”. Esta sustancia es conocida en el slang como “sapo” (aunque es rana, ja ja ja). Un usuario de Erowid describe su experiencia con “sapo” aquí. Existen reportes de la utilización de lagartijas fumadas como una especie de agente psicoactivo. Aquí el caso de un adicto a la heroína que fumaba lagartijas dentro de su rehabilitación al no poder conseguir el potente opiode. Según este individuo las lagartijas le proporcionaban el mismo placer que la heroína, pero evidentemente esto podría ser parte del efecto del síndrome de abstinencia. (En uno de sus libros Carlos Castaneda relata como bajo las enseñanzas de Don Juan emplea un método de divinación (de vista remota) usando una pareja de lagartijas a las que les unta una pasta de toloache, (datura inoxia, la llamada yerba del diablo)). El explorador francés Augustin de Saint-Hilaire (1779—1853) dejo registro del “bicho tacuara” o gusano de bambú, el cual es ingerido (se hace polvo) por los Mararis cuando padecen insomnio. El “tacuara” los induce a un sueño ecstático “que puede durar más de un día”, en el que se producen visiones de bosques luminosos y de magia simpática en la que el que los consume se ve a sí mismo realizando grandes proezas de cacería. Saint-Hilaire relata que probó el bicho y que tiene un sabor delicioso “como la crema más delicada”. Un relato del siglo XVI, escrito por Diego Munoz Camargo, describe que la ingestión de la carne de un pájaro, el oconenetl, produce visiones psicotrópicas. Entre algunos chamanes de la región de Laponia y también de Siberia existe la práctica de beber la orina de los renos. Esto se debe a que algunos renos gustan de comer los hongos psicotrópicos amanita muscaria, los cuales no son metabolizados por el cuerpo y mantienen su efecto psicodélico en la orina. Este curioso caso ha llevado a algunos a relacionarlos con la simbología de Santa Claus, siendo que los hongos amanita muscaria son rojos y blancos (los colores de Santa Claus) y que los renos son los animales tutelares de Santa, quién además vive en el Polo Norte, lugar donde se ubica el axis mundi, pieza central de la cosmovisión chamánica de esas regiones. Terence Mckenna ha llegado al punto de relacionar a los duendes de Santa Claus, que hacen los juguetes, con los seres elementales que aparecen comunmente en las visiones psicodélicas de los hongos ofreciendo regalos espirituales. Santa Claus, sería entonces un chamán. (Ver Hallucinogenic mushrooms and Santa Claus) En algunas culturas el veneno de animales como el alacrán o la viuda negra son usados como alucinógenos, existe alguna información de que una nueva moda entre jóvenes de la India consiste en ser picados por un escorpión para entrar en un estado onírico y que existen “dealers” de escorpiones. Un artículo de la revista Wired (Smoking Scorpions for a New High) habla de jóvenes pakistanís que prefieren fumar escorpiones a ingerir heroína. La meca del fumadero de escorpiones se encuentra en Quetta (que no tiene nada qiue ver con el apodo que se usa para la ketamina)y, para ser más precisos, en el cementerio. Un hábito bastante tenebroso. Según Rhaza, los escorpiones son mucho mejores que la heroína, además de ser menos caros y crueles. En algunas regiones de la India se cree que el veneno de la cobra (el relámpago de kundalini) que lleva a la muerte es la sustancia divina, que produce la máxima alucinación: aquella de la muerte luminosa que no vuleve a encarnar en este mundo y se libera de la rueda del karma. La práctica de fumar el veneno de cobra es realizada por algunos “hombres sagrados”. El padre de la química, el alquimista suizo Paracelso podría haber ingerido una substancia derivada del hombre. Según su discipulo Oswald Crollius, la referencia en los escritos de Paracelso a “Mumia patibuli” es a la carne de un hombre que murió de forma violenta y que se ha preservado en el Aire. El médico del siglo XVI William Bulleyn recomienda que los restos del “Mumia patibuli” sean molidos, mezcaldos con agua e inhalados con una especie de jeringa para evitar la enfermedad. El médico John Hartman habla también de que el cerebro de un joven molido en un mortero y mezclado con partes de su esqueleto es una efectiva medicina. El alquimista Robert Boyle escribió sobre los beneficios de los remedios hechos con polvo de huesos humanos. Todo esto podría relacionarse, aunque algo alargadamente, con el hecho de que el cerebro humano produce naturalemente la sustancia psicodélica análoga a la serotonina, el DMT (algo con lo que Tim Leary jugaba, diciendo que cuando al FBI no se le ocurriera nada más para arrestar a la gente empezaría a arrestarlos por posesión de DMT en el cerebro). Se ha encontrado que los esquizofrénicos producen una mayor cantidad de DMT, lo cual podría relacionarse con el “Mumia patibuli” de Paracelso, siendo que en su época muchos esquizofénicos erán envíados al patíbulo. Pero faltaría ver de que forma es posible extraer del cerebro humano DMT, y no sólo en el lebguaje celeste, altamente hermético de los alquimistas. Esto es algo que imagina Terry Southern en su cuento “The Blood of a Wig”.

Medicina enteógena, sanar a traves de psicodelicos

El incipiente renacimiento de le medicina psicodélica abre la puerta para un entendimiento integral de la salud en el que se trate al cuerpo como un holograma del alma

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“And is not He who cures the soul, which is more than the body, greater?”
-Paracelsus

En español se hace una marcada diferencia entre medicamentos y drogas. Por costumbre las drogas tienen una connotación negativa, más allá de generalmente estar prohíbidas. Los medicamentos en cambio son sustancias cuyo uso es justificado y aceptado, en el supuesto de que si son administrados adecuadamente pueden producir un “bien” para el cuerpo. Cualquiera puede comprar medicinas en la farmacia, en cambio, para comprar drogas se tiene que aventurarse a la calle, a cortar “drogas” clandestinamente al campo o a burlar las lagunas legales y pedirlas por internet. La sociedad considera medicamentos sustancias como el Prozac, el Tafil o el Tamiflu, por mencionar sólo algunos; la sociedad considera drogas plantas como el peyote, la marihuana o las plantas que componen la ayahuasca, por mencionar sólo algunas. Alguien que viva alejado de este paradigma sociolingüístico seguramente se sorprendería de esta clasificación, de esta polarización. Incluso, inocentemente, podría pensar que la explicación más plausible es que alguien debió de haber invertido los papeles y que las drogas son estos duros medicamentos como el Haldol, el Neurotin, o el Ritalin (los “medicamentos” han matado a más de 10 mil personas en los últimos años) y las medicinas son la ayahuasca, el cannabis o los hongos psilocibe.
Las razones que da un organismo como el Food and Drugs Administration (FDA) para clasificar una sustancia como controlada son fundamentalmente dos: que no tiene una aplicación médica y que produce daños a la salud. Bajo este razonamiento, la mescalina, la ayahusca, el DMT, la marihuana (en algunos estados y países), la psilocibina, el LSD, el MDMA no representan ningún beneficio a la salud y sí han probado ser perjudiciales para la misma. Tal vez tú, como yo, estés preguntándote qué entiende por salud un organismo como el FDA. Tal vez su extraña concepción de la salud pueda ser alumbrada por esta frase de J. Krishnamurti: “No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma“. Podemos parafrasear el dicho popular y decir que las medicinas que tenemos son un reflejo de nuestra sociedad (de la misma forma que nos merecemos los políticos que tenemos). Quizá por eso muchos de nosotros, desadaptados e incomformes, en la adolescencia y en la juventud, recurrimos a las drogas psicodélicas (como una protesta política cósmica ante nuestra realidad psicosocial).
[IMG]A veces la etimología nos otorga epifanías —como si hubiera un orden mágico en el origen de las palabras. En la lengua inglesa la palabra “health” (salud) se deriva de la raíz anglosajona “hal”, la misma de la que proceden “whole” (entero), “holy” (sagrado) y “heal” (sanar). A veces el lenguaje es lúdico y nos deja integrar aquí la raíz griega “holo” (todo), misma que compone palabras como holograma, holístico y holotrópico (lo cual más adelante relacionaremos con la medicina psicodélica). De esto podemos interpretar que entonces la salud es un estado que tiene que ver con un equilibrio entre todos los elementos de nuestro organismo, como si fueran un todo, una unidad que podríamos considerar “sagrada”, un holograma en el que cada parte contiene y afecta a todas las otras partes. El plano de lo sagrado nos remite al concepto muchas veces formulado de “mi cuerpo es mi templo” y por extensión a la noción de que el cuerpo es sagrado, como un templo, porque es habitáculo —o interfaz— del espíritu o de lo espiritual, es, podríamos decir, el holograma del alma.
Empecemos a esbozar una teoría. ¿Es posible que la definición de la salud de nuestra sociedad, dictada por organismos como el FDA (que evidentemente sirven como catering de las farmacéuticas), esté formulada sin tomar en cuenta el aspecto espiritual (y aquí no necesitamos conjurar un alma inmortal, basta con una fuerza vital, ki, o bioenergía)? ¿Es posible que esta definición, como el mismo paradigma positivista-atomista sobre el cual se erigieron las ciencias modernas occidentales, esté concebida sin tomar en cuenta el aspecto integral de la salud y, en cambio, parezca estructuralmente concebida para separar y seccionar todo cuerpo? Tal vez esto nos ayude a entender un poco por qué, además de los intereses económicos y de control mental político, las plantas psicodélicas están prohibidas en el plano legal y ostracizadas en el plano social y por qué no son entendidas como medicinas.
Buena parte de nuestro edificio de conocimiento se ha fundado sobre el racionalismo, un sistema altamente efectivo para conquistar el mundo externo y producir máquinas y tecnología que apuntalan el “progreso” de la humanidad. No queremos distanciarnos demasiado del tema, pero una de las consecuencias del racionalismo cartesiano y posiblemente anterior, anclado en la filosofía griega, es que el cuerpo se divide del alma (o del espíritu) y es visto como un conjunto de distintos elementos mecánicos. Esta concepción ha llegado a formularse en términos seculares como la división del cuerpo y la mente: la medicina considera que lo que sucede en la mente no tiene un efecto directamente ligado al cuerpo y que cada parte del cuerpo es independiente y puede ser tratada sin afectar a las demás. Yo no me puedo enfermar del riñón o provocar un cáncer por tener patrones de pensamiento enfermizos o curar por tener patrones de pensamiento curativos (aunque es verdad que existe una incipiente tendencia a incorporar y aceptar técnicas de mente-cuerpo como el yoga, la meditación y, la crux de este artículo, las sustancias psicodélicas).
Si consideramos que el cuerpo y el espíritu (o la mente) son condensaciones indisociables de una misma entidad, entonces debemos reformular nuestra definición de salud. “El hombre no tiene Cuerpo distinto de su Alma; ya que lo se llama Cuerpo es una porción del Alma discernida por los cinco Sentidos”, escribió el preclaro poeta inglés William Blake. En esta percepción se abre una grieta importante —la raya luminosa en el abismo— para las “drogas psicodélicas” como agentes y facilitadores de una salud de cuerpo-mente-espítritu. Por un momento las cosas se invierten y las drogas son las medicinas.
Como dijera el padre secreto de la medicina moderna, el alquimista suizo Paracelso, en ocasiones “el veneno es el antídoto”. Una sociedad profundamente enferma como la nuestra quizás se beneficiaría de tomar el veneno, en la dosis correcta, en el contexto adecuado y lanzarse al abismo a ver qué sucede.
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El significado de la palabra “psicodélico” puede entenderse como “aquello que revela o hace manifiesto la mente”. Pero recordemos también que el prefijo psi entrelaza en su origen a la mente con el alma (Psique es la diosa griega del alma), de ahí que pueda tener un otro significado: “aquello que hace manifiesto el alma”. Una medicina integral necesita hacer surgir a la mente-alma de la profunda sombra del cuerpo de la historia, para tratarla como parte de un mismo proceso orgánico, si es que queremos en verdad sanar (y despertar de la pesadilla). Esta tal vez sea la clave de las sustancias psicodélicas: que develan, de manera a veces violenta, el cuerpo espiritual o cuerpo energético, un cuerpo que muchas veces nos atemoriza ver (“todo ángel es terrible”) y que en ese pánico, que violenta la realidad establecida, puede fragmentarnos aún más si no contamos con los “doctores del alma” o si nosotros mismos no sabemos operar y nos movemos por la selva sin poder ver las ramas (las almas). En este sentido la medicina psicodélica debe de fundirse con la psicología y hacer visible la sombra de nuestra persona, encararla, aceptarla y posiblemente sublimarla. Jung decía que hasta que no hacemos consciente lo inconsciente vivimos bajo su tiranía, sin poder leer los símbolos de nuestra propia escritura. Las sustancias psicodélicas —entre la magia y la mayéutica— son un acervo milenario de biotecnología especialmente apta para desocultar lo inconsciente, traer lo invisible (por bloqueado), los monstruos y los ángeles, a la superficie. Y entonces tenemos la espada y enfrentamos el dragón de nuestra propia mitología.
Para diferenciar de la clasificación peyorativa de drogas como la heroína o el crack algunas personas han empezado a llamar a las sustancias psicodélicas”enteógenos” (que llevan a dios dentro, continuación del teonanacatl), empatógenos (en el caso de sustancias como el MDMA) e incluso holotrópicos (que actuán sobre la totalidad del organismo, siguiendo la terapia transpersonal del mismo nombre del brillante psicólogo Stan Grof). Más allá de estas poéticas y a veces útiles aunque pretenciosas clasificaciones, el interés de este artículo es argumentar que fundamentalmente estas sustancias son medicinas. Se puede creer que las plantas son espíritus y que al tomarlas se entabla una relación con una entelequia o un ancestro —según considera el biólogo Jeremy Narby de la ayahuasca en su libro seminal The Cosmic Serpent; se puede creer que las plantas contienen campos de información morfogenéticos, los cuales se activan al ser tomadas y hacen que revivamos experiencias milenarias que nos permiten realizar una especie de arqueología profunda de nuestra propia psique y de la psique planetaria —como sostiene en buena medida Terence Mckenna, quien también considera que existe un tipo de inteligencia astral en el hongo, por ejemplo; o se puede creer que simplemente detonan procesos neuroquímicos, encendiendo y apagando zonas que normalmente no se orquestan de esta forma en el cerebro, pero lo que nos parece indudable, a la luz de la evidencia, es que estas sustancias tiene un uso médico. Es posible incluso que sean las medicinas más poderosas de la naturaleza, en el sentido de que tratan al organismo humano de manera holística y lo acercan a un entendimiento holístico de sí mismo: medicinas que te enseñan a ser tu propio médico (porque puedes sentir tu espíritu).
A continuación presentamos una lista de sustancias psicodélicas que tienen usos médicos y terapéuticos y que sin embargo están prohibidas en la mayor parte del mundo. La lista no es exhaustiva, es solamente un acercamiento a lo que podría llamarse el “renacimiento de la medicina psicodélica”. Intenta, por otra parte, llamar la atención sobre los posibles beneficios de estas sustancias con el riesgo que implica utilizarlas sin el debido conocimiento, fuera de un contexto apropiado o sin un diagnóstico adecuado (como cuando por automedicarse, se falsifican recetas médicas para obtener fármacos controlados). A veces se olvida que abrir “las puertas de la percepción” es un poco como abrir tu casa (tu cuerpo) en la noche: si bien te permite ver las estrellas y otras delicias del cosmos, también permite que entren todo tipo de entidades desconocidas que navegan los vientos astrales.

CANNABIS

Como es sabido la legalización de la marihuana médica en Estados Unidos ha arrojado una serie de datos sumamente interesantes sobre los múltiples beneficios del cannabis, haciendo que más de 15 estados permitan el uso médico de esta planta. Actualmente es posible que el cannabis sea la sustancia más efectiva (en cuanto a costo-beneficio si se le compara con sustancias como la morfina) para quitar el dolor. Acaso por su factor psicoactivo, por su masaje también mental, el cannabis se erige com una especie de wonderdrug o remedio milagro que puede ser utiilzado para todo tipo de malestares, pero no sólo como paliativo sino como un mecanismo de curación. Entre los beneficios del cannabis que han sido comprobados en estudios científicos, se cuentan: combate la migraña, disminuye la velocidad del crecimiento de tumores, alivia los síntomas de enfermedades crónicas, ayuda a prevenir al Alzheimer, combate el glaucoma, previene convulsiones, ayuda al tratamiento de desórdenes y déficit de atención, ayuda al tratamiento de esclerosis múltiple, disminuye los malestares del síndrome premenstrual, ayuda en el combate de desórdenes obsesivo-compulsivos (Beneficios médicos comprobados de la marihuana y también consulta marihuana medicinal en Pijama Surf).
También hay que decir que existe información que apunta a que el uso prolongado del cannabis podría contribuir a la psicosis.
Aunque la marihuana es menos tóxica que la aspirina y no ha matado a ninguna persona por su toxicidad (la única manera de morir de una sobredosis de marihuana es si te quedas encerrado en un closet con decenas de kilos de marihuana y tu casa se empieza a incendiar) , sigue siendo ilegal en la mayor parte del mundo.
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MDMA

Esta sustancia que antes de ser llamada “éxtasis” por el marketing de la calle iba a ser llamada, quizás con mayor precisión, empatía, tiene una serie de aplicaciones relevantes en distintos ámbitos de la psicoterapia, el manejo de emociones y el estrés. El MDMA ha probado ser especialmente efectivo como tratamiento para el estrés post-traumático que sufren los veteranos de guerra. Al producir una descarga de serotonina, dopamina y oxitocina, el MDMA coarta el centro que procesa miedo en el cerebro, la amígdala. Esto hace que un paciente en terapia de estrés post-traumático pueda revisitar las memorias que lo atormentan o confrontar emociones dolorosas sin sentir la aprehensión que generalmente siente, pero, a la vez, sin los efectos sedativos de las drogas ansiolíticas. En el caso de los veteranos de guerra, que sufren también de dolores corporales, el MDMA es especialmente útil, ya que también reduce el dolor físico.
El estudio más reciente y más amplio sobre el MDMA muestra que esta sustancia no genera daños cerebrales en su estado puro.
El MDMA ha sido usado para tratar la depresión, problemas matrimoniales, ansiedad, etc. Por esto MAPS (Multidisciplinary Association for Psychedelic Studies) se ha embarcado en un proyecto prioritario de 10 años y 10 millones de dólares para hacer que se permita usar el MDMA para asistir en diferentes tipos de psicoterapia. Aquí se pueden consultar una serie de estudios científicos que apuntan a que el MDMA es efectivo asistiendo en distintos tipo de psicoterapia.
El gran diseñador de drogas Alexander Shulgin, que resintetizara el MDMA después de años de olvido en 1976, dijo, después de tomar la primera dosis de éxtasis: “Me siento absolutamente limpio adentro, no hay nada más que pura euforia”. El MDMA permite moverse límpidamente por las emociones, sanar enconos y formar vínculos afectivos, pero este castillo de diamantes puede fácilmente derrumbarse una vez que se extingue la “luz encapsulada” de esta sustancia si no se consume como parte de un proceso terapéutico dirigido y con una intención clara de trabajo más allá del mero uso recreacional (en el cual a veces se convierte en una escalera espectral al erotismo espiritual).
MDMA en Pijama Surf

PSILOCIBINA (HONGOS)

[IMG]Hace 50 años el profesor de psicología de Harvard, Tim Leary, visitó Huautla de Jiménez, terruño de la curandera mujer-árbol-estrella, María Sabina y tuvo una experiencia que cambió su vida con los hongos alucinógenos. Esta experiencia encendió al rascal guru de la psicodelia que luego intentaría encender al mundo. Leary regresó a Harvard encaramado en la luz azul de la psilocibina y empezó a realizar estudios con sustancias psicodélicas en lo que pareceía ser una época dorada desfilando por Divinity Lane. Antes de que el mismo Leary contribuyerá a la prohibición de las sustancias psicodélicas como el LSD, su entusiasmo absoluto por estas medicinas lo llevó a dosificar con psilocibina a prisioneros para “decriminalizarlos”. El experimento Concord logró que sólo regresaran 25% de los prisioneros que salieron de la cárcel y tomaron psilocibina. El promedio era del 64%. Lamentablemente estos experimentos no pudieron ser replicados porque Leary fue expulsado de Harvard justamente por proporcionar psicodélicos a los alumnos.
Tal vez porque los hongos alucinógenos son probablemente la primera medicina integral de la historia de la humanidad, usados para curar en numerosas culturas chamánicas, actualmente la ciencia occidental empieza a prestarle atención a los valores medicinales de la psilocibina, el principio activo de muchos de los hongos alucinógenos, parte de la familia real psicodélica de las triptaminas.
Actualmente ya se emplea la psilocibina en programas piloto para tratar pacientes en fase terminal. El médico Charles Grob del Harbor-UCLA Medical Center en Los Angeles tiene evidencia de que en todos los casos en los que se ha administrado este psicodélico a personas con cáncer su ansiedad ha disminuido, mejorando así la calidad de vida y el estado de ánimo, y estos beneficios han sido sostenidos por varios meses.
“Bajo la influencia de alucinógenos los individuos trascienden su identificación primaria con su cuerpo y experimentan estados libres de ego antes del tiempo de su estado físico actual y regresan con una nueva perspectiva y una aceptación profunda de la constante de la vida: el cambio”, dice el Dr. Grob.
El primer estudio realizado en décadas en el Reino Unido con psilocibina apunta a que los hongos podrían servir como efectivos antidepresivos, sin muchos de los efectos secundarios que estos fármacos exhíben, como la pérdida de apetito sexual.
La psilocibina —como todas las triptaminas— tiene una estructura química similar a la de la serotonina, la hormona que regula los estados de ánimo, y hace aleaciones con receptores de serotonina en las neuronas. Esto le abre la puerta como un substituto natural de los antidepresivos en la psicoterapia, ya que el sistema de serotonina en los nervios es sobre lo que actúan los antidepresivos existentes. Si las farmacéuticas lo permitieran, las personas depresivas podrían tomar una pastilla de psilocibina todos los días y ver el mundo un poco más soleado.
Aún más significativo es el hecho de que los efectos de la psilocibina en el tratamiento de la depresión podrían ser a largo plazo, ya que la psilocibina incrementa la expresión de genes y proteínas asociadas con el crecimineto de nervios. “Creemos que los efectos antidepresivos de la psilocibina podrían deberse a un posible incremento en los factores que activan la neuroplasticidad a largo plazo,” dijo Franz Vollenweider, del Hospital Psiquiátrico de Zurich, quien estudia los efectos de las sustancias psicodélicas.
El sitio Alternet tiene un interesante reportaje sobre un ingeniero de una importante compañía de software que recoge hongos en San Francisco una o dos veces por año y que los utiliza simplemente para reconectarse con la naturaleza y consigo mismo, de forma tranquila, no como algo meramente recreacional: un ejemplo del nuevo paradigma que puede surgir en la cultura psicodélica dentro de la sociedad. Personas totalmente funcionales que optan inteligentemente por tomar en ocasiones plantas psicodélicas, más allá de tener o no experiencias trascendentales, y regresan a la sociedad con una mirada fresca para aportar nuevas formas de hacer y ver las cosas.

KETAMINA

Este disociativo usado como anestesia para animales que fue introducido al mundo de la psiconáutica por el genial y demente biólogo marino John Lilly, tiene también una interesante aplicación para tratar la depresión severa. En un estudio realizado por Carl Zarate del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos pacientes que no habían respondido al tratamiento normal contra la depresión respondieron hasta en un 70% cuando se les inyectó ketamina en dosis pequeñas. La respuesta comúnmente ocurrió en las primeras 24 horas, lo cual es extraordinario para un antidepresivo.
[IMG]El pionero en comunicación entre diferentes especies, John Lilly, solía tomar Ketamina y LSD en tanques de aislamiento, en su esfuerzo por “desprogramar la biocomputadora humana”. Lilly describe sus experiencias con la ketamina como “espiar por el ojo de la cerradura de la eternidad”.
A diferencia de las demás sustancias en esta lista, la ketamina tiene una mayor vinculación con la muerte (casi una seducción). Un ejemplo de esto es el caso reportado por el Dr. Edward Domino en su excelente artículo “Taming the Ketamine Tiger”. La maestra de yoga y celebrity Marcia Moore y el anestesiólogo Howard Alltounian tomaron ketamina juntos y después de dos túneles de Vitamina K se enamoraron y se comprometieron en tan sólo 1 semana. Mrs. Moore fue llamada la “sacerdotisa de la Diosa Ketamina” y empezó a tomar Special-K diariamente. Después de ser advertida de los daños que la sustancia ocasionaba, Moore le dijo a su esposo que estaba consciente de esto pero que quería “domarla”. En enero de 1979 Marcia Moore desapareció; dos años después se encontró su esqueleto. Se cree que se inyectó ketamina y murió congelada en el bosque.
PEYOTE/SAN PEDRO/MESCALINA
Aunque no existen muchos estudios sobre las propiedades medicinales de este cactus y su alcaloide principal, hay iglesias enteras y comogonías que giran en torno a sus propiedades visionarias y medicinales. Los huicholes en México llaman a este cactus “hikuri” (transpersonalización del venado azul) y de manera popular cuando hablan en español se refieren a una parte de esta planta literalmente como medicina.
Las tribus nativo americanas que tienen permitido comsumir peyote por razones de tolerancia religiosa lo emplean para quitar el dolor de muelas, el dolor de parto, la fiebre, el reumatismo, la gripe, la diabetes e, ilustratiavmente, para la ceguera (botones de peyote en vez de ojos para ver la luz invisible).
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Uno de los pocos estudios sobre el peyote con que contamos (McCleary, J.A.; Sypherd, P.S.; Walkington, D.L., 1960, “Antibiotic Activity of an Extract Of Peyote [Lophophora williamsii]“) sugiere que éste puede ser usado en varias preparaciones para tratar neurastenia, histeria y asma. Un agente soluble en agua antibiótico y antiséptico en contra de distintas bacterias extraído de esta planta fue llamado peyocactin.
Los indígenas raramuri (tarahumaras) aplican peyotes masticados a heridas, quemadas, mordeduras e inflamaciones musculares. Este mismo grupo indígena mastica peyote en su épicas caminatas a lo largo del desierto, en las que llegan a recorrer más de 50 kilómetros, lo que sugiere que el peyote funge como un estimulante anabólico (algo que suena lógico siendo que es parte de la famila química de las feniletilaminas, que incluye al MDMA y a las anfetaminas).
Los indios Kiowa usan peyote para tratar la gripe, la fiebre, la tuberculosis y otras enfermedades (Vestal, Paul A. and Richard Evans Schultes, 1939, The Economic Botany of the Kiowa Indians. Cambridge MA. Botanical Museum of Harvard University).
El peyote y la mescalina han sido usados creativamente por numerosos artistas, místicos y filósofos, entre los que destacamos a Jean Paul Sartre, quien bajo la influencia de la mescalina compuso su novela existencialista La Náusea (y luego fue persegudio por una langosta gigante); Carlos Castaneda, quien popularizó esta sustancia en su saga de aprendiz de brujo con el indio yaqui Don Juan Matos y a quien el peyote se le presentó como una entidad zoomórfica; Aldous Huxley, narrador de su propia experiencia con la mescalina en el libro Las Puertas de la Percepción; y Aleister Crowley, el último gran mago de Occidente, quien fue una de las primeras personas en llevar mescalina a Europa hace más de 100 años, después de obtener el grado 33 de masón en México. Crowley utilizaba la mescalina, así como otras sustancias narcóticas, en sus operaciones erótico-mágicas para entablar comunicación con entidades transdimensionales.

LSD

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El padre del LSD, el Dr. Albert Hofmann, llamaba al ácido lisérgico “medicina del alma”. Hofmann creía que el LSD podía cumplir con la función de reconectar a la gente con la “naturaleza viva” y antes de morir escribió una carta a Steve Jobs, el CEO de Apple, pidiéndole que apoyara la investigación científica del LSD, “su hijo problema”. Jobs no respondió, pese a que había elogiado el LSD diciendo que éste había cambiado su vida.
[IMG]Antes de ser prohibido a mediados de los sesenta, el LSD probó ser efectivo en la psicoterapia. Un caso emblemático es el del superestrella de cine Cary Grant, quien tomó LSD en los cincuenta bajo la batuta del Dr. Oscar Janiger. El LSD ayudó a Cary Grant a sobreponerse a su ego y a superar miedos e inseguridades.
“La acción del químico libera el subconsciente para que se vuelva patente. Hace que puedas ver lo que transpira en la profundidad de tu mente —y lo que sucede ahí no lo podrían creer, damas y caballeros— y puedas aprender qué prejuicios, miedos y culpas, con sus represiones resultantes, inhibiciones e inseguridades, han formado el patrón de tu conducta pasada. Un patrón recurrente desde la infancia”, dijo Grant, con gran penetración psicológica, alumbrando el secreto del LSD: es una sustancia psiconalítica, cuyo cauce natural es la operación y reprogramación del cerebro.
Actualmente está por concluir el primer estudio médico con LSD aprobado por un gobierno desde 1972. Significativamente es en Suiza donde el Dr. Mario Gasser está llevando un estudio —financiado por MAPS— sobre los efectos que tiene la psicoterapia asistida con LSD en la ansiedad asociada con las enfermedades que ponen en peligro la vida. El estudio consta de 12 pacientes con cáncer en etapa avanzada y otras enfermedades graves. Según Gasser, los resultados son prometedores. La investigación sugiere que el LSD permite a los pacientes vencer a su miedo a la muerte, algo que por sí sólo es altamente significativo.
El sitio The Daily Beast publicó el año pasado el perfil de un individuo que padeció cefalea en racimos (cluster headache) por 20 años y que encontró alivio inmediato con el uso de LSD.
“Mi cabeza estaba más clara de lo que había estado en los últimos 20 años. Otros medicamentos se sentían como si sólo ocultaran el dolor. Con el ácido toda la presión se había ido”, dice Bob Wold sobre su experiencia curativa con el LSD.
Esperamos que el mundo imaginado por la novela UBIK de Phillip K. Dick no sea tan lejano. En esta novela de ciencia ficción un grupo de psíquicos realiza viajes interplanetarios para encontrar que en las máquinas dispensadoras existen sustancias psicodélicas disponibles por unos cuantos centavos—incluyendo un análogo del LSD basado en el ergot en una base lunar.

AYAHUASCA
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Quizás la más prometedora de todas las medicinas psicodélicas sea la ayahuasca. De origen este brebaje exhíbe una intención y un linaje medicinal al ser una combinación de dos plantas, lo que le permite al alcaloide psicodélico (DMT) ser activo vía oral. Es decir, la ayahuasca es el resultado de la investigación farmacológica por medios no ordinarios de los chamanes del Amazonas —la leyenda dice que fue el jaguar el que enseñó a hacer ayahuasca— y combina en su preparado plantas medicinales con plantas visionarias. Las preparaciones varían según el “ayahuasquero”, pero se incluye siempre un inhibidor MAOI, tradicionalmente la liana banisteriopsis caapi (“la viña de espíritus”) y una planta que contenga DMT (o 5-MeO DMT) como la chacruna (Psychhotria viridis).
La fama medicinal de la ayahuasca llegó a oídos de los escritores beat Allen Ginsberg y William Burroughs desde la década de los cincuenta. Burroughs intentó dejar la heroína usando la ayahuasca, pero su incorregible talante de junkie le impidió lograrlo del todo (su relación con los opiáceos duraría toda su vida). Sin embargo su peregrinación en búsqueda de la ayahuasca lo dejaría fascinado con las propiedades telepáticas de esta sustancia, lo que acabaría gestándose en una encantadora novelita “El Fantasma Accidental”, en la que un capitán británico en Madagascar que consume ayahuasca tiene una relación paranormal con los lemures (fanastmas) de esta isla.
En un principio se creía que la sustancia activa de la liana banisteriopsis caapi era la telepatina, siguiendo los reportes de los usuarios tradicionales de la ayahuasca, que reportaban visiones colectivas de jaguares, serpientes y pájaros enjoyados; la habilidad de ver eventos futuros; y la capacidad de entablar contacto telepático con otros miembros de la tribu, con espíritus, plantas y animales. Actualmente se sabe que la telepatina ocurre en distintas plantas y en realidad se conoce como harmina. Existen numerosos relatos de experiencias telepáticas durante la ingesta de la ayahuasca, incluyendo las del maverick psiconauta, Terence Mckenna, que en su sesión de conferencias “The Tree of Knowledge” relata sus experiencias telepáticas en tomas de ayahuasca en Perú y luego con sus propios brebajes. Mckenna apunta a que no se puede desestimar a la ayahuasca como una sustancia telepática, ya que tiene “una increíble habilidad para ver lo que otras personas quieren decir. La ayahuasca es conducida por el sonido, por la canción, por el silbido, y su capacidad de transformar el sonido, incluso el sonido vocal, en el espectro visible, indica que hay una membrana o frontera de procesamiento de información que está siendo superada por la farmacología de esta sustancia”. Esencialmente Mckenna sugiere que la ayahuasca y otros psicodélicos que ocurren de forma natural en el metabolismo humano (la ayahuasca es análoga a la serotonina) tienen una fascinante capacidad para materializar el Logos, para que la palabra no sea oído sino sea asida.
El mismo Mckenna en sus sesiones del “Árbol del Conocimiento” revela que la ayahuasca es el único psicodélico que conoce con el cual te sientes físicamente mejor después de tomarlo (incluyendo a los hongos, sus consentidos).
El Dr. Jeromy Narby, en su libro The Cosmic Serpent formula la hipótesis de que los chamanes del Amazonas son capaces de entrar en contacto a nivel molecular con el ADN y extaer información, la cual usan para curar. De esta forman han logrado desarrollar medicinas complejas como el curare y quizás la misma ayahuasca, en el susurro biofotónico del ADN-Axis Mundi:
“Mi investigación me ha llevado a formular la siguiente hipótesis: En sus visiones, los chamanes llevan su conciencia a nivel molecular y obtienen acceso relacionada al ADN, al que llaman “esencias animadas” o “espíritus”. Aquí es donde ven dobles hélices, escleras espirales, y formas de cromosomas. Así es como las culturas chamánicas han conocido por milenos que el principio vital es el mismo para todos los seres vivos y tiene la forma de dos serpientes entrelazadas (una viña, una cuerda, una escalera)”.
El curandero Juan Flores, quien ha trabajdo con el blogger sincromístico Jake Kotze (quien descifra los códigos esotéricos de la cultura popular), dice que la ayahuasca es una “puertita” que se abre para que los espíritus de otras plantas entren. Flores dice haber aprendido el arte de la curación con las plantas de los espíritus extraterrestres, que lo llevaron a habitaciones brillantemente iluminadas -como hospitales- en el cielo. El chamán cósmico explica que los grandes maestros van al centro de la galaxia a estudiar:
Si bien el DMT (dimetiltriptamina) que llevan los brebajes de ayahuasca está prohibido, la ayahuasca es legal dentro de un contexto religioso en países como Brasil, donde la Iglesia del Santo Daime y la Unión Vegetal cosumen de forma sacramental esta sustancia. Un estudio médico realizado por el Dr. Dennis Mckenna y el Dr. Charles Grob con la participación de científicos de Brasil, Finlandia y Estados Unidos mostró que miembros ayahuasqueros de la Unión Vegetal obtuvieron mejores resultados que un grupo de control en pruebas cognitivas y de memoria. En un examen psicométrico de personalidad, los ayahuasqueros mostraron significativamente mayor confianza vs miedo a la incertidumbre, una tendencia mayor a formar comunidad vs timidez y un mayor optimismo vs preocupación ante lo desconocido.
Fondeado por capital francés, se ha construido en Perú el Centro Takiwasi, especializado en el tratamiento de las adicciones con ayahuasca.
Existen numerosas investigaciones sobre el potencial de la ayahuasca en el tratamiento de adicciones (“el veneno es el antídoto”, se invierten los papeles): aquí una serie de enlaces a artículos de investigación.
Una triptamina, al igual que los hongos, una de las sustancia activas de la ayahuasca es molecularmente similar a la serotonina y en este sentido tiene un potencial antidepresivo (al funcionar como un neurotransmisor). Aquí una serie de enlances de artículos de investigación sobre el potencial que tiene la ayahuasca como antidepresivo (quien sea que haya tomado ayahuasca sabrá que la ayahuasca tiene efectos considerables y duraderos sobre el estado de ánimo).
Terence Mckenna decía que la diferencia entre algunos esquizofrénicos y algunos chamanes es que los esquizofrénicos son medicados y aislados por la sociedad (eso y que los chamanes saben regresar de sus excursiones psiconáuticas). Tal vez el veneno sea el antídoto. Aquí una serie de enlaces sobre las posibilidades que tiene la ayahuasca de tratar la esquizofrenia.
Por antonomasia, el ayahuasca es la medicina psicodélica intergral: existen varios reportes sobre personas que dicen haberse curado del cáncer a través de la medicina chamánica que utiliza ayahuasca. El Dr. Donald Topper de la Universidad de Hawai y fundador del Drug Policy Forum de Hawai escribió un recuento de su experiencia con la ayahuasca y el cáncer para la organización MAPS. Topper había sido diagnosticado cáncer colorectal; en 1996 se le dijo que el cáncer se había esparcido a su hígado. Topper empezó a tomar ayahuasca con miembros del Santo Diame y luego con un aprendiz de chamán. Después de varias sesiones se hizo un examen y un oncólogo le reveló que los antigenes cancerígenos que tenía habían desaparecido. Topper atribuyó su recuperación a la ayahuasca.
El sitio Alternet reporta sobre el extraordinario caso de una mujer que dice haber tenido cáncer, el cual fue extraído por un chamán durante una sesión de ayahuasca. ”Durante la sanación Carlos extrajo humo negro de mi pecho, donde el cáncer estaba. Pude ver hacia adentro. Mis células estaban vivas, pulsando con el ritmo del cosmos”, dice esta mujer.
Existen numeroso relatos personales en la Red sobre personas que dicen haberse curado del cáncer en sesiones de ayahuasca y de curanderos que dicen curar hasta el SIDA con la puerta que abre esta planta. Evidentemente estos relatos no tienen una validez científica, pero sí invitan a realizar una investigación más amplia.
La sanación ayahuasquera abre la puerta a una dimensión alternativa de la medicina, la sanación simbólica y energética. Los chamanes en ocasiones describen que la ayahuasca les revela cierta información la cual utilizan en conjunto con sus conocimientos botánicos para realizar una curación, pero a veces son las mismas visiones de la ayahuasca las que curan, ya sea a través de un proceso simbólico de integración psíquica o mostrando el cuerpo energético y en su visibilidad la posibilidad de mover los puntos y filamentos de este cuerpo para restablecer el orden de la salud. La ayahuasca como otros enteógenos libera el inconsciente y lo hace surgir a la percepción consciente; los símbolos son las unidades anatómicas del inconsciente, y en este sentido operar simbólicamente es operar sobre la anatomía del inconsciente: el espíritu. De esta forma, también, se trabaja no sobre los síntomas, sino sobre las causas de una enfermedad (el proceso mental o emocional que las somatizó) ¿Es posible hablar entonces de una medicina simbólica que modifique o reajuste la estructura del cuerpo álmico? Si consideramos la posibilidad de que nuestra estructura básica sea el lenguaje, en la profundidad informática de nuestras células, en el código de “letras” de nuestra genética, entonces no es tan descabellado pensar que un lenguaje -sonidos, palabras, imágenes- pueda curararnos (reprogramarnos).

BUFO ALVARIUS/5-MeO-DMT
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Al igual que la ayahuasca y el peyote, el sapo Bufo Alvarius fue elevado a la condición de sacramento y formó una iglesia a su alrededor, la fugaz “Iglesia del Sapo de la Luz”, con Albert Most como sumo pontífice. El 5MeO DMT es la sustancia psicodélica más potente conocida en el mundo (una versión comprimida de la ayahuasca a la velocidad de la luz 4 veces más potente que el DMT). Si bien esta sustancia, conocida como “la molécula de dios”, que también se produce de manera natural en el cerebro, no tiene el linaje medicinal de la ayahuasca, y en ese sentido carece del campo morfogenético de estas plantas y sus ancestros, su poder es tal que sirve como un breve comodín holográfico con el cual probablemente se pueda hacer lo que sea. Su corta duración y enorme intensidad apuntan a la posibilidad de una medicina que funcione como terapia de shock, una experiencia transformadora que puede sacudir la raíz de la psique y liberar las energías bloquedas que generan enfermedades crónicas. Aunque no existe ningún estudio científico que legitime el uso de esta sustancia (y recientemente ha sido archivada como una sustancia controlada en Estados Unidos), quizás no es un error decir que tiene gran potencial en el ámbito de la medicina al ofrecer casi seguras e instantáneas experiencia místicas para todos sus usarios. De la misma forma que una experiencia cercana a la muerte puede cambiar la vida de una persona, una experiencia enteógena con el 5MeO DMT puede detonar profundos cambios que lleven a una persona hacia un estado de armonía y poder personal.
Como dijimos al principio de este artículo, en ocasiones el veneno puede curar, en este caso literalmente, ya que el 5 MeO DMT es extraído del veneno del sapo de Sonora.
Aquí una detallada descripción de una experiencia con esta molécula que simula la divinidad y que podría ser el verdadero Aleph.

IBOGAÍNA

La ibogaína (Tabernanthe iboga) es una sustancia ligada a prácticas chamánicas en África, descubierta por occidentales en la segunda mitad del siglo XIX. Si bien todas las sustancias psicodélcias tienen la capacidad de ayudar a dejar adicciones a drogas fuertes como la cocaína, le heróina e incluso el tabaco y el alcohol. La ibogaína, junto con la ayahuasca, es la más prometedora. Es más, el tratamineto con iboga podría ser el más efectivo del mundo, con un porcentaje del 80% de efectividad en el relevo de adicción a opiáceos, según un estudio publicado en el American Journal of Addictions. Aunque la ibogaína es ilegal en buena parte del mundo, existen numerosas clínicas informales que ofrecen este innovador tratamiento, que no sólo ayuda a dejar terribles adicciones, deja al paciente con una sensación de reencantamiento con la vida (sin tener que recurrir a la religión).
Por si esto fuera poco, Terence Mckenna decía que la iboga era el afrodisiaco más poderoso del planeta y, como es evidente, el sexo puede ser una de las medicinas más potentes.
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http://www.youtube.com/watch?v=_HlHHf1rugs