Sobre Aldous Huxley y su elección de viajar en LSD para recibir la muerte

En un episodio empapado de sacro romanticismo y honestidad psiconaútica, Aldos Huxley pidió a su esposa que le inyectara LSD para recibir la muerte cabalgando un fractal.

túnel de la muerte que cruzó aldous huxley en lsd

“Todos los dioses están hechos en casa,

y somos nosotros quienes jalamos sus hilos,

y así, les damos el poder para jalar los nuestros”

A.H.

Aldous Huxley labró su lugar en la historia como uno de los más privilegiados escritores del siglo XX. El hecho de favorecer la templanza analítica desde una trinchera sensible, por sobre la parafernalia que caracteriza a una buena parte de los literatos ligados al mundo de la transgresión fronteriza, le consolidó como un autor respetado (y como un ser respetuoso), de cuya mano florecerían inolvidables obras.

Pero este lúcido británico, miembro de una influyente familia, no solo realizó grandes aportaciones al mundo literario, sino que fue un voluntario estudioso de la botánica, y formó parte del alter-jetset de esa época: departió con personajes como Berthrand Russell, Aleister Crowley, Walt Disney, Krishnamurti y Ray Bradbury –manteniendo estrecha amistad con muchos de ellos–, y fue una figura decisivamente inspiradora para la revolución psicosocial de los 60’s.

A pesar de que su obra ha sido elogiada alrededor del mundo y ha marcado la vida de distintas generaciones, existe un particular episodio en la vida de Huxley que sin duda representa uno de los gestos más hermosos, y congruentes de su existencia. Y me refiero al día de su muerte cuando, consciente del inminente fin de sus días en este plano, le pidió a su mujer Laura Archer que le diera LSD.

Durante la segunda mitad de su vida, Huxley había dedicado buena parte de su tiempo y energía a familiarizarse con el cultivo espiritual de oriente, así como con fenómenos paranormales, y con la relación entre mente, percepción, y realidad. Y a juzgar por la profundidad que el autor alcanzó recorriendo estos senderos, la cual queda evidenciada en obras como The Perennial Philosophy (1945)  y The Doors of Preception (1954), podemos inferir que Huxley había logrado tejer una relación armónica, o al menos distinta a la trágica perspectiva que utilizamos popularmente en occidente, con la muerte.

Más allá de lo épico o de lo estrambótico que pueda parecernos que alguien traduzca su último deseo en vida en una respetable dosis de LSD, alrededor de este suceso existen dos aspectos que en lo personal me resultan fascinantes: el romanticismo y la congruencia.

Sin duda lo más cautivante del último viaje de Huxley es que representó en sí una especie de trepidante ritual amoroso entre él y su mujer, algo así como un Romeo y Julieta versión psiconaútica en donde ella accede a cumplir su último deseo tejiéndole un vórtice, intramuscular, para trascender a otro plano montado, presumiblemente, sobre un caleidoscopio. Tras meses de permanecer acechado por un cáncer, el 22 de noviembre de 1963, por cierto el mismo día en que John F. Kennedy fue asesinado, Huxley intuyó que su último respiro estaba cerca y pidió a Laura que le inyectase cien microgramos de ácido lisérgico para surfear su desdoblamiento hacia el otro lado del velo.

En una carta que Laura escribió a Julian, el hermano mayor de Aldous, se describen los últimos momentos de este filósofo místico, y su decisión de transitar por el sendero lisérgico hacia el Samsara: 

No sé exactamente qué hora era, me pidió una pastilla y escribió ‘Prueba LSD 100 intramuscular’ […]. Le pedí que me lo confirmara. Súbitamente supe con claridad que estábamos juntos de nuevo tras dos meses de charlas tortuosas. Entonces supe lo que tenía que hacerse. Fui rápidamente a la otra habitación en donde estaba el Dr Bernstein viendo la TV, acababan de anunciar el asesinato de Kennedy. Tomé el LSD y le advertí ‘Se lo voy a inyectar, él lo pidió’. Regresé a la habitación de Aldous y preparé una jeringa. El Dr me preguntó si quería que él aplicase la inyección –tal vez por que vio como mis manos temblaban. Su pregunta me hizo tomar conciencia de mis manos y  respondí ‘No, yo tengo que hacerlo’. Me silencié y cuando lo inyecté mis manos estaban firmes. A continuación sentí que compartimos una gran liberación. Creo que eran las 11:20 cuando le di su primera inyección de cien microgramos. Me senté cerca de su cama y le dije ‘Mi vida, quizá en un rato lo tomare contigo’ […] Súbitamente me pareció que había aceptado la muerte; se había tomado esta medicina moksha en la cual creía. Estaba haciendo justo lo que había escrito en ISLAND, y tuve el sentimiento que estaba interesado, liberado, y quieto.

Tras media hora la expresión de su rostro comenzó a cambiar un poco y le pregunté si sentía el efecto del LSD, y me respondió que no. Sin embargo, creo que algo ya había sucedido. Esto era característico en Aldous, el percibir tardíamente el efecto de una medicina, incluso cuando era evidente que el efecto estaba ahí, a menos que el efecto fuese sumamente intenso el siempre respondía ‘áun no’. Ahora su expresión reflejaba el efecto que se provocaba en él cada vez que tomaba la medicina moksha, cuando lo envolvía está expresión de inmensa plenitud y amor. Y si bien este no era el caso, si había un cambio notable en comparación a un par de horas antes. Dejé pasar otra media hora y decidí administrarle otros cien microgramos. Le dije que lo iba a hacer y estuvo de acuerdo. Le apliqué la otra inyección y comencé a hablarle. El estaba muy callado y sus piernas comenzaron a enfriarse […] Le dije: ‘Ligero y libre’ y luego agregue con más convicción ‘suelta, suelta, déjalo ir, querido; de frente y hacia arriba. Estás yendo derecho y hacia arriba. Voluntaria y conscientemente te estás yendo, voluntaria y conscientemente, y lo estás haciendo hermosamente; lo estás haciendo en forma tan hermosa, te diriges hacia la luz, hacia el amor más elevado. Es tan fácil, tan hermoso […] Yo estaba muy cerca de su oído, y espero haber hablado clara y entendiblemente. En algún punto le pregunté ‘¿Puedes escucharme?’ y el respondió apretando mi mano. Me escuchaba […] La vibración de su labio inferior duró solo unos momentos y parecía responder a mis palabras: ‘Con calma’ y ‘lo estas haciendo de manera voluntaria, consciente y hermosa, estás yendo de frente y hacia arriba, ligero y libre, hacia la luz, hacia la luz, hacia el amor pleno. La vibración cesó y su respiración se hizo más lenta, cada vez más lenta, y no hubo la más mínima señal de contracción o lucha. Simplemente la respiración se fue diluyendo y a las 5:20 cesó por completo.

 

Curiosamente nadie podrá, jamás, confirmar el tipo de experiencia que Huxley protagonizó al momento de su muerte. En lo personal me gusta imaginarme como fue exquisita y gradualmente abrazado por una especie de mandala polidimensional que fue colándose por cada uno de sus poros hasta que su cuerpo termino destilándose en luz perenne (una especie de cópula con el ‘yo’ que existe más allá del ego, es decir, con el todo). Y si bien la anterior es solo una suposición mía, lo cierto es que la tranquilidad con la que Huxley partió fue explícita.

Y tras la catártica lectura de la crónica de Laura, su mujer, podemos concluir con el otro aspecto que hizo de este episodio un instante admirable, la congruencia. De algún modo Huxley tuvo el privilegio de decidir conscientemente una última jugada en el tablero de los 64 bits (ese juego mágico al que todos estamos expuestos, el ajedrez de la existencia). Y llegado este momento, el agraciado escritor optó por la opción más elegante (y seguramente más redituable): el ser consistente con su camino.

En el momento más importante de su vida se entrego al jardín del espíritu, abrazo el luminoso vacío que solo la exploración genuina puede asegurarnos y emprendió el recorrido necesario para transmutar la piel en luz, el aliento en mantra, y la mente en información abierta. Probablemente Huxley intuí ya lo que le esperaba, y quiso honrar ese destino envolviéndose en un manto tejido a base de amor y congruencia –quizá los dos estados más virtuosos a los que puede aspirar el ser humano.

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Modelos Tibetano y Occidental de “salud mental”

La primera vez que me interesé por la idea de los modelos tibetano y occidental de salud mental fue cuando era estudiante graduado en Harvard. Tuve la suerte de disfrutar de una beca de viaje Harvard pre-doctoral y luego de una beca post-doctoral, lo que me permitió vivir en Asia dos años y estudiar algo que me asombró, francamente, cuando me di cuenta por primera vez de lo que había allí para estudiar.

Yo, como estudiante de Psicología en Harvard, había llegado a dar por supuesto, como se da por supuesto tácitamente en Occidente, que la Psicología es una disciplina científica que surgió en Europa y América en el siglo pasado. Así que cuando llegué a Asia y empecé realmente a examinar los sistemas orientales de pensamiento, me quedé asombrado al descubrir que hay un sistema psicológico encerrado en cada gran tradición religiosa, la parte esotérica de la religión. Y de los sistemas que estudié me pareció que el budismo tibetano tal vez contuviese la más refinada de esas psicologías. Tiene, por ejemplo, un modelo fenomenológico preciso y análisis detallados de estados mentales y de los procesos de cognición y de conciencia. Ofrece una definición operativa de salud mental y un método para transformar la conciencia que es completamente único y muy diferente de nuestro propio enfoque occidental. Y lo que es más significativo: ofrece una visión de posibilidad humana que sostiene que el logro de estados como la ecuanimidad y la compasión (es decir, un amor sin apego) no es solo un objetivo abstracto sino posible.

Yo sostengo que el modelo de salud mental que encontramos en las psicologías orientales excede y amplía, de una forma muy vigorosa, nuestra noción de salud mental. Lo que me intriga es que nunca me dijeran ni una palabra sobre esto durante mi período de formación ni en ningún curso de Psicología, a pesar de que estas psicologías se han estado aplicando durante más de 2.000 años. Creo que es muy chocante: 2.000 años es mucho tiempo. ¡Veremos si dura tanto el conductismo! Y si dura tanto la ciencia cognitiva, en realidad.

Hay una panoplia de ciencias interiores en el budismo tibetano. Me gustaría centrarme en una de las más elementales. Es un modelo de la mente compartido con otras ramas del budismo; el theravada tiene un modelo muy similar. Se llama Abhidharma. La unidad básica de análisis en el modelo Abhidharma es un solo momento de la mente en la sucesión de esos momentos en el flujo de la conciencia. En este modelo se considera caracterizado cada uno de estos momentos digamos que por diferentes “sabores”, llamados factores mentales. Cada factor mental tiene propiedades únicas que determinan nuestra experiencia subjetiva de momento a momento. En este modelo, lo que se considera primario en la conformación de la experiencia no es la realidad externa (no el objeto de conciencia) sino más bien las propiedades de ese momento de la propia mente. Por ejemplo, si el objeto de la conciencia es tu declaración de la renta, podrías estar viéndolo a través de las lentes de un factor mental de miedo, de cólera, de tristeza, o, teóricamente, de alegría… cosa improbable, sin embargo.

La cuestión es que cada estado mental, cada momento de la mente, está compuesto de una gama cambiante de propiedades que se unen al sabor y definen ese estado. Hay un bonito y sucinto adagio zen que lo explica: “Una mujer hermosa es un gozo para su amante; para un asceta, una distracción; para un lobo, una buena comida.”

Hay innumerables propiedades de la mente, y es un tanto arbitrario cómo cortes la tarta. Abhidharma selecciona unos cincuenta factores mentales que considera cruciales, la mitad de los cuales aproximadamente se consideran malsanos, considerándose los otros saludables.

La regla general de la salud mental es muy clara y directa. Los estados que son malsanos, o insanos, son aquellos que no conducen a la calma, a la tranquilidad, al equilibrio, a la meditación, al logro de la iluminación. Esa es una norma básica en este sistema psicológico. Si un factor mental mantiene o aumenta esa ecuanimidad y todo lo demás, entonces se considera sano, o saludable. El resultado es lo que equivale a un manual diagnóstico y estadístico, si se prefiere, muy antiguo: un modelo de la mente que analiza diferentes estados de la mente y los clasifica como sanos o insanos.

Muchos estados de la mente que se consideran perfectamente normales en la Psicología occidental, se consideran una patología en esta Psicología budista. El grupo de los insanos son lo que se llaman emociones aflictivas, o factores mentales aflictivos (emoción no es exactamente el término, ya que algunas de estas propiedades son cognitivas o perceptuales); veamos algunos en detalle.

 

Ilusión

El factor mental insano primario es la ilusión, o ignorancia, un elemento perceptual definido como una nebulosidad de la mente que lleva a falsa percepción, confusión y desconcierto. La ilusión nos impide ver las cosas claramente. Es la raíz fundamental del sufrimiento, el simple no ser capaz de ver las cosas sin ningún tipo de parcialidad. Desde un punto de vista psicológico occidental diríamos que es percepción protegida, como opuesto a percepción que no necesita ocultarse nada, que no tiene ningún miedo.

 

Apego

El segundo factor malsano es el apego, un término un poco arcaico. Un término mejor y más actual sería aferrarse, porque su sabor es el de un ansia egoísta de satisfacer el deseo que exagera el atractivo de lo que se desea. Es un deseo que distorsiona. Expresa una cualidad adictiva del ansia. En este modelo el apego es egoísta, el amor no lo es.

 

Cólera

La cólera o la hostilidad, es una aversión intensa que distorsiona la realidad también, pero en dirección opuesta a aferrarse. Nos hace ver las cosas bajo una luz desagradable. Desconcierta, extravía y perturba la mente.

 

Engreimiento 

El engreimiento, o la presunción, es una autoimagen hinchada o suficiente que nos hace, citando una fuente, “envidiosos de los superiores, rivales de los iguales, y arrogantes con los inferiores”. Pero el modelo Abhidharma es un catálogo extremadamente exhaustivo de la mente, así que no entraré en las 7 variedades de presunción que se han descrito.

 

Ideas erróneas

Las ideas “erróneas” o “enfermas” son otro factor clave. Se trata de la percepción o el discernimiento equivocados de las cosas. Tras percibir erróneamente debido a la ignorancia, uno sigue interpretando erróneamente. Me gustaría indicar también que todos estos factores se pueden cartografiar fácilmente en términos de ciencia cognitiva. Estamos hablando de una distorsión perceptual fundamental que luego, en el flujo de información, conduce a categorizaciones erróneas y a reacciones emotivas vinculadas a éstas.

 

Indecisión

Otro factor aflictivo es la indecisión, o perplejidad, la incapacidad de decidir. La mente está llena de duda extrema; estás tan desconcertado que te paraliza la indecisión.

Hay varias aflicciones derivadas en que se mezclan estos factores. De la ira, por ejemplo, vienen la cólera, la venganza, el despecho y la envidia, y del apego, cosas como la avaricia, la petulencia, la excitación y la agitación. La Psicología Abhidharma considera que la excitación caracteriza muy frecuentemente la mente de la gente normal porque, citando la misma fuente, “hace que la mente se enrede en la fantasía incontrolada o la frivolidad”. Eso equivale a decir que el flujo de la conciencia, como tendemos a preferir nosotros, es un flujo de excitación y agitación en nuestro estado natural normal… que es diferente del “estado natural” en el sentido en que lo diría Su Santidad el Dalai Lama.

La excitación es interesante, porque desde un punto de vista occidental no es anormal ni patológica. Pero pasa a serlo cuando intentamos meditar. Recordad que era una de las reglas determinantes clave para saber si un factor mental es sano o insano. Si estamos demasiado excitados, demasiado distraídos por la fantasía y demás, no podemos sencillamente centrar la mente.

Hay largas listas de factores aflictivos. Tres que resultarán familiares a cualquiera que haya estudiado alguna vez el Catecismo de Baltimore son: envidia, pereza y letargo. Creo que no es ningún accidente el que haya una comunidad, que se puedan ver partes del análisis Abhidharma de la mente en otros sistemas religiosos, como el catolicismo. Creo que la filosofía perenne (como la nombró Huxley) que subyace a todas las religiones muestra que persiguen el mismo objetivo y tienen visiones muy similares de cuál es realmente el problema de la condición humana.

En el budismo la solución se ve en relación con los factores mentales sanos o saludables, que son los antídotos de los malsanos. Veamos algunos.

 

Claridad

La claridad o certidumbre es ver las cosas muy claramente, una agudeza de la mente que es antitética de la ilusión.

 

Desapego

El desapego es una cualidad de la mente que consiste en no aferrarse, no codiciar. No aferrarse ni a nada ni a nadie. Es distinto de lo que podríamos llamar frialdad gélida, una especie de actitud esquizoide que la Psicología Abhidharma consideraría una forma sutil de ira. Lo que se entiende por desapego es una actitud que deja ir fácilmente y no se aferra.

Bondad amorosa

Es la antítesis del odio, de la aversión. Estos tres factores saludables se oponen a lo que se considera que son las tres raíces del sufrimiento mental: apego, odio e ilusión.

Hay otros factores sanos y saludables. Para agotar rápidamente la lista, figuran entre ellos: el entusiasmo o energía; fe (o más bien confianza… ya que se trata de una fe inteligente, inquisitiva, no de una fe ciega); dignidad; consideración con los demás; recta conciencia; no violencia, o compasión (desear que todo el mundo se halle libre del sufrimiento es el verdadero sentido del término); o la ecuanimidad.

Lo que tenemos, pues, es una definición operativa de salud mental que dice simplemente que la persona más sana es la persona en cuya mente nunca surgen los factores malsanos. Se trata de un tipo ideal, el prototipo de salud mental. El problema es, claro está, que la mayoría de nosotros estamos la mayor parte del tiempo en estados en los que hay una cierta mezcla de esas cosas. Según esas normas, nos ajustamos al diagnóstico de Buda de que: “Todas las personas mundanas están trastornadas”. Así que la cuestión es: ¿qué hacer?

Pero el Psicólogo Abhidharma comprendió que el simple hecho de saber que un estado es malsano hace poco o nada por ponerle fin. Si lamentas tu indecisión y deseas que desaparezca, lo que estás haciendo es añadir aversión y deseo a la mezcla de estados mentales aflictivos… ¿comprendéis la dificultad? Así que la estrategia es una especie de enfoque aikido, en que ni buscas los estados de salud directamente ni intentas expulsarlos. Lo que haces es meditar.

Estoy simplificando excesivamente, claro. Pero lo que haces, en resumen, es embarcarte en un camino completo de autodisciplina, que incluye normas éticas y un maestro que sepa realmente lo que está pasando y pueda ayudarte en los escollos. Pero la psicotecnología primaria fundamental es la meditación en sus muy diversas variedades. Reformulando esto, meditación, en términos de ciencia cognitiva, es simplemente el esfuerzo sostenido para reconvertir hábitos perceptivos y de atención. El esfuerzo se centra en transformar el proceso de conciencia, no su contenido, y ahí es donde las dos vías, la de Oriente y la de Occidente, empiezan a divergir.

Ahora bien, hay una vasta gama de técnicas en el budismo tibetano, más que en ningún otro sistema sobre el que esté informado yo. El camino de la fijación en un punto tal como se considera encarnada en la reacción de relajamiento es uno de ellos, en él haces volver a la mente a un punto focal central y obtienes los efectos calmantes de ese enfoque. Otro es la atención consciente, que es en realidad meditación como “metacognición”, en el sentido en que se usa en psicología cognitiva, conocer tu propia mente. En la atención consciente, se procura desarrollar una conciencia observante dentro del flujo de la conciencia, que simplemente advierte lo que está presente en ese flujo de instante en instante. Si sigues esos caminos, cualquiera de ellos, con diligencia suficiente, llegas a un punto en que hay cambios abruptos de percepción, cambios provocados en la conciencia por la meditación. Si sigues la fijación en un punto, tu contrato contigo mismo es que siempre que tu mente vague la vuelves al punto central de focalización. Si eres muy bueno, llegas finalmente a un punto en que cesan todas las distracciones; se trata de un estado modificado de conciencia llamado “samadhi”.

algunas formas de meditación utilizan primero un método de fijación en un punto para fortalecer la concentración y luego pasan a servirse de la atención consciente, sistema en que vigilas el flujo de la mente con una conciencia centrada que no se deja arrastrar, que se limita a observar lo que surge. Con diligencia, sucede algo muy sorprendente: la ilusión de la coherencia del yo empieza a desmoronarse. Y eso inicia otro tipo de cambio psicológico profundo: la percepción del vacío.

En Occidente, tanto las personas como su Psicología, tendemos a ser ingenuos respecto a cómo funcionan las cosas… pensamos que si te haces con un mantra y te sientas 20 minutos al día, van a suceder grandes cosas. Sucederán algunas cosas buenas; Herbert Benson ha demostrado eso. Pero esos cambios profundos exigen un esfuerzo continuado. No es insólito que un “científico interior” tibetano haga un retiro de tres años, tres meses y tres días y trabaje realmente en esto, día tras día, hasta dominar un método de meditación, y luego otro, y otro. Hace falta un esfuerzo intenso. Cuando se dan estos cambios profundos, es como consecuencia de un esfuerzo sostenido; no deberíamos pensar que son fáciles de lograr.

Se dice que en algunas zonas del Tíbet una persona de cada cinco era monje o monja. Esto plantea sin duda una cuestión interesante: ¿por qué sostendría una cultura a un tipo de individuos que, desde el punto de vista occidental, no aportaban nada a la economía? Su trabajo era cultivar esos estados interiores. La razón de que planteemos incluso la pregunta se relaciona con una interpretación ingenua en Occidente de lo que es importante; se debe a que tenemos una economía material espléndida con la que mantenemos una relación de catexis extrema. Esperamos demasiado de ella y depositamos demasiado en ella. Al mismo tiempo, nuestra economía interior está empobrecida.

Consideremos la diferencia entre un encuentro tóxico y uno nutricio. Entras en una tienda y compras algo y el dependiente dice: “Muchas gracias” en un tono cordial y sincero. Entras en otra tienda, compras algo y el dependiente dice: “Muchas gracias” en un tono frío y brusco. El estado interior de la persona con la que tratas es lo que define la cualidad de una cierta moneda que intercambiamos en una economía psicológica. Es una economía con resultados muy pobres; tenemos demasiados encuentros tóxicos. Culturas como las de la India clásica y el Tíbet entendían bien la importancia de los encuentros nutricios y el valor de tener gente cuyo trabajo dentro de la sociedad fuese hacernos lo más nutricios posible y enseñar a otras personas a hacer eso también. Eso es algo que en Occidente aún no hemos comprendido.

 

Consideremos el prototipo de una persona a la que en la Psicología tibetana se le llamaría bodhisattva. Se trata de un modelo fundamental de bienestar mental. Las cualidades de una persona así son generosidad, paciencia, entusiasmo, estabilidad mental, atención clara, penetración en la naturaleza del sufrimiento, etc. Todo lo cual permite a una persona servir diestramente a otros… es decir, no enfocar la situación pensando “qué puedo sacar yo de esto?” sino “¿qué puedo hacer yo por ti?”. Y tal como concluía Su Santidad el Dalai Lama una lista de características del bodhisattva, éste ha de ser compasivo sin apego… es decir, un amor que no quiere nada a cambio.

 

 

Descubren espectacular templo maya dedicado al Sol Nocturno, en El Zotz, Guatemala

El templo dedicado al Dios del Sol Nocturno ha maravillado no solo por su imponente estética sino que podría también jugar un papél de gran relevancia para el estudio de esta cultura.

hallazgo templo maya en el zotz, guatemala

A diferencia de otras culturas mesoamericanas, por ejemplo la Azteca, los Mayas se caracterizaron por generar una especie de red de ciudades y centros ceremoniales que, al estar esparcidas, ocupaban una vasta extensión de Tierra. Por está razón hoy encontramos vestigios de esta lúcida cultura en el territorio que actualmente corresponde al sur de México, pero también en Guatemala y Belice.

Este cúmulo de centros urbanos mayas, en combinación con las características geográficas de la región que ocuparon (intensos parajes selváticos) constituye una verdadera delicia para los arqueólogos, ya que siguen concretándose espectaculares descubrimientos aún varias décadas después de que comenzaron los trabajos de ubicación de antiguos centros de esta cultura.

Apenas en 2010 los arqueólogos localizaron una pirámide de aproximadamente 15 metros de altura, incluídos los vestigios de un palacio real en la cima. El hallazgo fue realizado en un lugar conocido como El Zotz, uno de los múltiples reinos que formaban parte de la ‘galaxia’ maya y que, a pesar de ser relativamente pequeño, aparentemente se esmeró por asegurarse un lugar importante en la historia. Y precisamente en este mismo sitio se acaba de anunciar un magno descubrimiento. Se trata de un espectacular templo dedicado al Dios del Sol Nocturno. Las labores fueron encabezadas por el arqueólogo de la Universidad de Brown, Stephen Houston.

“Es un ejemplo de como el sol se habría insertado en la propia identidad de los reyes y las dinastías sue les seguirían” afirmó Houston en un comunicado de prensa. Al igual que en otras culturas, por ejemplo la egipcia, los mayas divinizaban a sus soberanos –un recurso que algunos historiadores atribuyen a un complejo sistema de legitimación de la realeza.

La razón por la que se la atribuye una enorme relevancia a este suceso se debe a dos particularidades. Por un lado tenemos la magnífica estética del templo: sus costados están recubiertos con estucos de 1.5 metros mostrando el rostro de la deidad –lo cual se traduce en piezas de exuberante estética y sofisticada manufactura. Además, hace unos 1,600 años el edificio estaba completamente recubierto con pintura roja, por lo cual se erigía como una imponente estructura visible a kilómetros de distancia. Por otro lado, se considera que este templo es un masivo arcón de información en torno al lazo que asociaba a los reyes mayas con las divinidades –lo anterior se debe en buena medida a la inusual conservación del recinto (un espacio que desborda fidelidad a su pasado). Al respecto, Simon Martin, uno de los más destacados estudiosos de la cultura maya, consideró el descubrimiento de las máscaras que adornan el templo como algo “único y de enorme valor” pues ayudaran a verificar diversas teorías.

La aparición de este templo dedicado al Sol Nocturno es el más importante hallazgo en lo que va del año, algo particularmente significativo si tomamos en cuenta el enorme reflector que el 2012 implica para el tema maya debido a la popular atribución de que esta cultura pronosticó el fin del mundo precisamente el próximo 21 de diciembre. Por cierto una interpretación ampliamente cuestionada por los más prestigiados mayistas, y proporcionalmente capitalizada por diversas industrias, desde Hollywood hasta agencias de viajes y gobiernos locales.

Pero más allá de especulaciones apocalípticas, o de debates en torno al probable fin del mundo, lo cierto es que la Maya se reafirma como una cultura exquisita que, afortunadamente, parece que aún guarda espectaculares sorpresas para nosotros.

Defiende tus secretos (hiperconectividad, imaginación, y relaciones de poder)

El mantener ciertos secretos nos permite dar vida a un exquisito jardín ideal para regenerarnos y eludir la dinámica propia de las relaciones de poder.

secretos labios dedos shhh

Vive en la secrecía y en el deleite,

pues de todas las formas de vida que conocemos,

esa es la más difícil.

W.B. Yeats

 

Hoy podemos enorgullecernos de haber casi materializado esas hebras etéreas que mantienen cada partícula en cohesión, disolviendo el todo para posteriormente reunirlo (solve et coagula). Esa conciencia compartida, ese efervescente mar de data,  el aether de los griegos, el akasha indio, el inconsciente colectivo de Jung, es hoy más tangible que nunca.

La hiperconectividad que caracteriza a la sociedad contemporánea nos ha permitido gozar las bondades de una inteligencia colectiva cada vez más aguzada, de una capacidad de organizarnos con inédita inmediatez, de asociarnos sin necesidad de intermediarios institucionales, de generar estructuras tan ágiles como descentralizadas, y de entablar relaciones en planos de la existencia que rayan entre la realidad y el sueño lúcido (las estepas digitales).

Pero a lo largo de este apasionante proceso también hemos visto como ciertas facetas del ser humano se ven amenazadas por esta, en ocasiones, desbordante conectividad. Esta vez quiero hablar de una de ellas, una histórica acompañante de nuestra psique que encarna una de las más sensuales facetas de la mente humana, me refiero a la secrecía.

Las redes sociales, el periodismo ciudadano, los perpetuos noticieros en la televisión, los blogs personales, y los algoritmos que decodifican este comportamiento aparentemente aleatorio, todos ellos han puesto en jaque la vida secreta de las personas (ese jardín psicológico en el cual cultivamos algunas de las más delicadas flores de nuestro camino).

 

Dentro de nuestro programa cultural, aquel que compartimos millones de personas en similares condiciones socioculturales (ligadas al pensamiento occidental), el secreto se postula como un personaje nocivo que incluso pudiese representar el alter-ego de la honestidad (una virtud innegablemente apreciable).  El secreto se liga a la vergüenza, a la culpa, al miedo. Si guardas algo de los ojos de los demás, es per se un algo condenable, sucio, seguramente obsceno.

Pero quizá esta interpretación se nos ha sugerido como parte integral de sutiles mecanismos de control –recordando a Hegel podemos inferir que tal vez al amo no le conviene que el esclavo pueda guardar secretos frente a el, a fin de cuentas la secrecía representa un universo al cual el amo no puede acceder. Y si tomamos en cuenta que prácticamente toda relación humana tiene, en alguna medida, vínculos con las dinámicas de poder, entonces podemos explicarnos por que algunas parejas juran jamás mantenerse secretos, y los padres ‘invitan’ a sus hijos a compartirles todo o, a la inversa, los patrones se ven ‘obligados’ a mantener secretos ante sus empleados, lo mismo que los gobiernos ante sus ciudadanos (recuerdan la icónica etiqueta ‘top secret’), o los líderes religiosos ante sus devotos.

La información es poder, y el secreto (cuya relación fonética con la palabra silencio no creo que sea casual) te permite mantener un espacio al margen del intercambio de poder. Es una especie de micro-edén que, si somos capaces de no convertirlo en un recipiente de nuestros baches éticos, nuestras incongruencias, o nuestros complejos, puede transformarse en un espacio de relajación, de libertad indivisible. A fin de cuentas, un secreto libre de perversiones termina por convertirse en algo así como una unidad de conciencia virginal.

A lo largo de nuestra vida vamos guardando piezas en ese arcón que con nadie compartimos. Desafortunadamente buena parte de este inventario responde a aquello que por temor al juicio social o familiar deseamos ocultar. Sin embargo, ocasionalmente también van llegando algunos secretos que no tienen nada que ver con este deseo de ocultar por medio o culpa, sino que simplemente forman parte de un mundo alterno, en muchas ocasiones ligado a nuestro ombligo imaginario, y los cuales enriquecen exquisitamente nuestra identidad.

De acuerdo a todo lo anterior podríamos afirmar que la secrecía tiene dos bondades fundamentales. Por un lado da vida a ese jardín que se mantiene exento de cualquier relación de poder –lo cual, paradójicamente, lo convierte en un espacio poderoso– y por el otro tenemos esa otra regocijante veta que es su vínculo con un plano de radical fantasía y prístina imaginación. Pero quizá podríamos incluir una tercera virtud que emana del defender nuestros respectivos secretos: alimenta la diferenciación.

Vivimos en una época en la cual la colectividad es, quizá más que nunca, un modelo obligado para procurar la evolución compartida –incluso, recordemos, se señala que el próximo Buda, el siguiente gran ser despierto, bien pudiese no ser una persona sino un colectivo. Pero ¿cómo fundirnos en una entidad colectiva sin amenazar nuestra individualidad? Un mantra para surfear la vida contemporánea podría ser el de “unir sin uniformar”, respondiendo así al cómo formar un todo sin dar a cambio la esencia que distingue nuestro propio fragmento (un derecho inspirado en la naturaleza de la estructura holográfica). Y precisamente en el proceso de incitar este fenómeno, unir sin uniformar, la secrecía desempeña un papel fundamental (el secreto como los espacios en blanco que dan sentido al texto de la vida). Lo que guardas solo para ti es de algún modo irreplicable.

Finalmente, como un bonus que disfruta aquel que es capaz de defender sus secretos, tenemos la posibilidad de ocasionalmente hacerle un regalo precioso a alguien especial: obsequiarle una de las perlas de nuestra secrecía (como una orquídea que cultivamos en ese virginal jardín y que exteriorizamos para honrar el lazo que nos une con alguien). Y al hacerlo, le entregamos una porción de nuestro ser en una especie de ritual que afianza eternamente el intercambio entre dos personas (ya sea una pareja, un amigo o, por qué no, un resonante desconocido).

El secreto es una herramienta que es, como cualquier otra, esencialmente neutral. De nosotros dependerá hacia dónde la dirigimos. Para concluir podríamos sugerirnos, primero, limpiar ese psico-templo de toda pieza que tenga que ver con sentimientos negativos, con culpas y con vergüenza. Estos son los secretos que urgentemente debiésemos quemar al aire y quizá, como tributo al viento, abrirlos para que se consuman y no sigan obstaculizando nuestra expansión. Una vez consumado dicho acto, entonces, aquellos secretos que lograron trascender la férrea aduana, deben ser honrados cabalmente, debemos acariciarlos periódicamente y sonreírles, ya que parte del brillo en nuestra mirada dependerá de su existencia.

 

¿De qué manera los psicodélicos ayudan a enfrentar la muerte en enfermos terminales?

 

Investigaciones recientes exploran el efecto positivo que los psicodélicos tienen en la depresión y la angustia que, por razones obvias, sufren personas diagnosticadas con alguna enfermedad terminal.

Si la certeza de la muerte puede ser en ocasiones difícil de sobrellevar o entender, esta ansiedad se torna casi insoportable cuando una persona desarrolla una enfermedad terminal que, con los recursos médicos actuales, viene acompañada de un pronóstico fatal casi siempre preciso.

Quienes tienen la desgracia de recibir esta sentencia quedan sumidos, por razones obvias, en un estado anímico caracterizado por la depresión, la tristeza y el pesar hacia un hecho que en circunstancias normales creemos lejano y aplazable: la muerte.

En años recientes se ha investigado el efecto positivo que pueden tener los psicodélicos en el alivio de esta angustia. Científicos de prestigiadas instituciones (el Centro Médico de la Universidad de California, la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, el Centro Médico de Johns Hopkins Bayview, entre otras) han administrado diferentes sustancias a enfermos terminales para evaluar cómo inciden estas en la manera en que una persona encara la muerte.

La psilocibina, el MDMA (ectasy) y el LSD han protagonizado diversos experimentos en los que se ha comprobado que reducen significativamente la depresión y la ansiedad de quienes están a un paso de la muerte por motivos de salud. Además, en el caso específico de la psilocibina, su acción se extiende a detalles tan nimios pero tan importantes como la conciliación del sueño en los insomnes pero, lo más remarcable, es que su efecto persiste más allá del “viaje” primero, manteniéndose durante semanas e incluso meses.

Para Charles Grob, psiquiatra e investigador en el Centro Médico de UCLA-Harbor, este asunto es un “misterio” difícilmente descifrable en el que intervienen factores no del todo evidentes:

En realidad no tengo una respuesta definitiva a por qué las drogas mitigan el miedo a la muerte, pero ahora sabemos que desde tiempos inmemoriales los individuos que tienen experiencias espirituales de transformación adquieren una visión muy diferente de sí mismos y del mundo que los rodea, por lo cual pueden manejar distinto su propia muerte

Por su parte John Halpern, jefe del Laboratorio de Psiquiatría Integrativa en el Hospital McLean de Belmont, Massachusetts, considera que los psicodélicos permiten “una experiencia en la cual se siente que hay algo de lo que se forma parte, algo allá afuera que es más grande, una unidad deslumbrante a la cual se pertenece, que el amor es posible; y todos estos descubrimientos están inmersos en un significado profundo”. “Esta experiencia”, resume Halpern, “justo cuando estás en el borde la muerte, te da esperanza de algo más”.

Neurológicamente, la psilocibina desactiva algunas regiones del cerebro asociadas a los sentidos y la percepción de sí, además de una en especial, el córtex cinglado anterior, que en las personas deprimidas posee una actividad mucho más intensa de lo normal. Esto se verificó en un estudio publicado a inicios de este año y llevado a cabo por psiquiatras del Imperial College London. Igualmente parece ser que tiene incidencia en la manera en que el individuo codifica las experiencias satisfactorias, permitiéndole recordar vívidamente la esperanza, la súbita conciencia adquirida.

Por supuesto en este escenario tiene mucho que ver la situación en la que se encuentran las personas diagnosticadas con una enfermedad terminal. Se trata de un claro ejemplo de que el efecto de una droga depende mucho del estado mental, emocional y de salud de quien la consume. Para fortuna de estos pacientes, los psicodélicos funcionan en su caso como una “medicina existencial”, meramente terapéutica, es cierto, pero que al menos ofrece a algunos un asidero estable cuando todo lo demás cae en las sombras y la ruina de la ausencia última.

En cuanto a las aplicaciones prácticas de estas medidas, no existe una posición unánime entre la comunidad médica. Mientras que algunos se inclinan por un control médico más estricto sobre estas sustancias (en caso de obtener más evidencia sobre su efecto positivo en condiciones mentales específicas), otros piensan que su uso podría ir más allá de los enfermos terminales y, bajo supervisión, auxiliar en el tratamiento de otras enfermedades. Otros como el susodicho Grob son más cautelosos al respecto, asegurando que la psilocibina, por ejemplo, solo se utilizará como último recurso, con aquellos que no tienen otras alternativas.

Un reencuentro entre los psicodélicos y la medicina científica

 

La comunión entre los psicodélicos y la ciencia médica se encuentra en un franco proceso de reconciliación, a partir de lo cual pudiesen emerger múltiples beneficios para la sociedad contemporánea.

medicina con psicodelicos

Tras décadas de satanización de los psicodélicos, en una movida minuciosamente orquestada por gobiernos con ayuda de medios de comunicación e instituciones educativas, aparentemente se consolida una tendencia de nueva apertura ante las bondades terapéuticas y medicinales de estas sustancias. Si bien en 1971 la Organización de las  Naciones Unidas ratificó la legalidad del uso de ciertos psicodélicos, por ejemplo el LSD, con fines de investigación científica y médica, lo cierto es que gobiernos locales e inclusive la propia comunidad científica se dedicaron durante las últimas tres décadas del siglo XX a censurar la mayoría de iniciativas que buscaba experimentar con estas sustancias.   

Si nos remitimos al uso milenario de los psicoactivos es que su naturaleza es esencialmente curativa –sobretodo si tomamos en cuenta que en aquellos contextos la salud estaba intrínsecamente asociada al espíritu. Ya fuese a través del cornezuelo de centeno entre los griegos –fundamental en el rito de los Misterios Eulesianos y antecedente molecular del LSD–,  la amanita muscaria entre las tribús del norte, particularmente siberia, o las múltiples plantas sagradas empleadas por los asentamientos mesoamericanos, decenas de culturas alrededor del mundo aprovecharon los principios psicodélicos como una herramienta fundamental dentro de sus prácticas medicinales. Sin embargo, esta esencia curativa parece que fue inundada por dos enemigos bien definidos: la propaganda negativa promulgada por las autoridades y el abuso de su consumo por parte de la cultura pop. 

Hace un par de años celebramos en Pijama Surf cuando un grupo de investigadores suizos, encabezados por Franz Vollenweider, de la Unidad de Neuropsicofamacología del Hospital Universitario de Psiquiatría en Zurich, propuso formalmente retomar el uso de diversos psicoactivos como el LSD, la ketamina o la psilocibina, para ser aprovechados en el combate a la depresión, desordenes compulsivos o malestares crónicos. El 12 de abril de 2012, el New York Times destacaba una nota titulada  Hallucinogens Have Doctors Tuning In Again (Los doctores se vuelven a conectar a través de los alucinógenos). A partir de estos antecedentes comenzaron a florecer estudios respaldados por prestigiadas instituciones. Por ejemplo, hace un año reportamos sobre una investigación con psilocibina (la sustancia activa de los hongos alucinógenos) realizada por el Imperial College de Londres, por cierto el primer estudio con psicodélicos que se llevaba a cabo en el Reino Unido desde hace décadas. 

Posteriormente emergerían nuevos episodios de este retorno de los psicodélicos a la medicina científica. La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos aprobaría el uso de psilocibina para pacientes en fase terminal, se popularizarían clínicas contra adicciones que recurren a la ibogaina como catalizador, y se retomarían las investigaciones sobre el uso del LSD para combatir el alcoholismo. 

Retomando una compilación realizada por el sitio Alternet, a continuación repasaremos brevemente cinco beneficios médicos y científicamente comprobados de los psicodélicos, los cuales por fortuna están ya siendo aprovechados :

1) Alcoholismo: Recientemente un grupo de investigadores noruegos retomaron media docena de estudios realizados entre 1966 y 1970,  sobre los beneficios de terapias con LSD para combatir la adicción al alcohol.  Dichas investigaciones confirmaron que 536 pacientes lograron neutralizar su adicción con una sola dosis de este psicodélico. El 56% de los pacientes tratados de este modo superaron su problema con el alcohol en comparación con el 38% de las personas que fueron tratados por otras vías. 

2) Pacientes terminales: Recientemente se ha investigado el efecto positivo que pueden tener los psicodélicos en el alivio de la angustia provocada por la proximidad de la muerte. Científicos de prestigiadas instituciones (el Centro Médico de la Universidad de California, la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, el Centro Médico de Johns Hopkins Bayview, entre otras) han administrado diferentes sustancias a enfermos terminales para evaluar cómo inciden estas en la manera en que una persona encara la muerte. La psilocibina, el MDMA (ectasy) y el LSD han probadamente reducido la depresión y ansiedad de quienes están a un paso de la muerte por motivos de salud. La psilocibina –como todas las triptaminas- tiene una estructura química similar a la de la serotonina –la hormona que regula los estados de ánimo- y por esto hace aleaciones con receptores de serotonina en las neuronas. La psilocibina podría tener usos terapeúticos  ya que el sistema de serotonina en los nervios es sobre lo que actúan los antidepresivos existentes.

3) Depresión y ansiedad: el uso terapéutico de la psilocibina ha probado ser especialmente eficaz en el tratamiento de estos desórdenes (por cierto dos de los males más comunes en la sociedad contemporanea). Esta sustancia –como todas las triptaminas- tiene una estructura química similar a la de la serotonina –la hormona que regula los estados de ánimo- y por esto hace aleaciones con receptores de serotonina en las neuronas. 

 4) Migrañas crónicas: un síntoma conocido también como ‘jaquecas suicidas’, aludiendo a las ganas de morir que exponen los pacientes con tal de no seguir experimentando ese dolor, ha sido tratado de forma experimental con psilocibina, obteniendo resultados mas efectivos que aquellos conseguidos por sofisticados fármacos. Luego de comprobar que pacientes que recurrían ilegalmente al uso de psilocibina y LSD para aliviar con éxito su malestar, científicos de la Universidad de Harvard y el Hospital McLean trabajan en una píldora, Bol-148, que incluye el LSD como ingrediente, que podría combatir este intenso formato de dolores de cabeza. 

5) Desórdenes post-traumáticos: la experiencias traumáticas generan un tipo particular de estrés que puede traducirse en innumerables efectos negativos en la salud del cuerpo y la psique. El uso de MDMA (sustancia activa en el Ecstasy) ha probado ser significativamente benéfico para personas que han sufrido episodios de está índole, por ejemplo víctimas de violaciones sexuales o abusados físicamente de manera sistemática.

Una vez repasadas algunas de las bondades medicinales de los psicodélicos, es importante enfatizar en lo que a mi juicio podríamos considerar como la mayor virtud de estas sustancias: la posibilidad de reprogramar la mente. Como bien lo apuntó hace décadas Timothy Leary, polémico promotor del LSD, los momentos más importantes en la vida de una persona, muchos de ellos, por cierto, traumáticos, generan improntas en el cerebro humano –como una especie de tatuaje que se marca en nuestra personalidad, el cual definirá en buena medida nuestros patrones conductuales y nuestra percepción frente a la realidad. Estas marcas son realmente difíciles de remover y en repetidas ocasiones son la fuente original de muchos males (recordemos que el cuerpo, la mente, y el espíritu funcionan como un solo engranaje. Y precisamente una experiencia psicodélica establece las condiciones ideales para que un individuo pueda rediseñar estas marcas, lo cual se traduce en la liberación de traumas, miedos, y manifestaciones del ego, y por lo tanto permite la sanción de múltiples aspectos. 

Pero con el reencuentro entre la medicina y los psicodélicos no solo se aprovecha esta esencia “reprogramante” de dichas sustancias, además creo que representa una oportunidad para re-sacralizar su uso luego de décadas de consumo clandestino, en algunos casos frívolo, que poco tiene que ver con los orígenes ceremoniales de los cuales emergió una de las más maravillosas tecnologías psicobiológicas que la naturaleza puso a nuestra disposición. Los psicodélicos no ceben ser excluidos de la vida social como si fuesen una sustancia criminal, pero tampoco deben ser tratados como meras modas de exploración casual. Simplemente debiésemos reconocerlos como lo que son: espejos que agudizan la auto-percepción y por lo tanto representan una especie de cartografía ideal para conocernos y rediseñados.

Avistamiento de Burbujas Gigantes rescatadoras en el Espacio.

Recientes burbujas de energía detectadas en el centro de la Vía Lactea, realacionado con nuestra comunicación con el Universo Inteligente. Factores clave de nuestra conexión ionogenomática y la percepción consciente ¿Cómo podemos mejorar nuestro bienestar físico y espiritual? de Rafael López Guerrero

 
Recientes burbujas de energía detectadas en el centro de la Vía Lactea, realacionado con nuestra comunicación con el Universo Inteligente. Factores clave de nuestra conexión ionogenomática y la percepción consciente ¿Cómo podemos mejorar nuestro bienestar físico y espiritual? de Rafael López Guerrero

Desde hace décadas, se conoce la relación existente entre los Rayos Gamma y nuestro ADN. En este sentido, nos remontamos a los estudios iniciados por el Físico Alemán W.O.Schumann en 1952.

 
 
 
 
La cuestión de la influencia entre las Resonancias Schumann (SR) y el cerebro humano, fue verificada posteriormente por el Dr.Michael König (1954), cuya Tesis Doctoral, versó precísamente sobre la relación exitente entre la conducta humana y dichas Resonancias, y posteriormente fue el Dr.Polk (1984) quien analizó detalladamente, la relación entre las tormentas solares y las Señales de Ultra-Baja Frecuencia (ULF).
 
 
 
Dichos espectros de ULF, interactúan de forma sistemática con el cerebro de los mamíferos, generando patrones de alteración de conducta en ellos, en la medida en que la Ionosfera cambia su composición Electromagnética. El hecho de que el ser humano sea consciente de este proceso, le permite interactuar de forma activa con las Resonancias, utilizando su dimensión mental.

 

 

 
 
Medición espectral realizada por Polk (1982), y realizada cerca de Kingston, Rhode Island, según el estudio realizado por Neil Cherry (2001) Por la Universidad Lincoln de Canterbury en Nueva Zelanda. La gráfica muestra el Pentabanda de las Resonancias Schumann.
 
 
 
 
1.-Nuestro cerebro actúa como una sofisticada antena de telecomunicaciones.
 
 
 
Nuestro cerebro opera satisfactoriamente utilizando señales oscilantes que son un millón de veces más pequeñas que el potencial de la membrana de las células. Los estudios de Neil (2001), detallan específicamente que el nivel de negociación electromagnética de las células se altera, ampliándose su espectro electromagnético, como si de receptores de señales se tratase. De hecho, los receptores de la membrana celular que tienen una ampitud de 10 5 V/cm interactúan con las ondas cerebrales, que tienen una amplitud de onda de 10-1 V/cm. Diversos experimentos reproducidos en laboratorio por Jenrow, Smith y Liboff (1996) demostraron que los seres humanos, reaccionamos a las señales de ULF, en diferentes rangos que van desde los 10- 7V/cm a 10-8 V/cm.

 

 

 

 

2.-El proceso de absorción de las RS y la negociación celular.
 
 
 
 
Originariamente, se pensaba que la negociación celular era una función independiente de otros procesos bioquímicos del organismo. Sin embargo, los últimos descubrimientos (Guerrero, Broers y Sang- Hoon Lee, Tsodyks y Markram, Jaffe, 2009-2010) en bioinformática, son claves en el proceso y han puesto de relieve la incuestionable coherencia interna de nuestro eficiente sistema neurotransmisor en el que se generan complejos procesos de producción y conexión de diferentes elementos químicos en las conexiones sinápticas tales como la Calmodulina, Serotonina, Glutamato, Litio (Li), Potasio (K), Sodio (Na) y el Calcio (Ca), que interactúan con las proteínas “qbits” y el ADN.
 

 

 
 
  En el proceso de absorción continua de las Resonancias Schumann, juega un papel crucial el Ión de Calcio, que al estimularse de forma interna con las frecuencias generadas en la negociación,actúa como un superconductor y cambia la velocidad de transmisión de paquetes de datos “qbits” estimulando el Calcio como superconductor, e interactuando con la calmodulina y determinados codones de nuestro ADN, en función de nuestros estados de ánimo y emociones, consolidando de forma cuántica la información presente en las proteínas. 
 

 

 
  Dichos estímulos, juegan un papel crucial cuando son mantenidos a largo plazo, con una adecuada gestión de emociones que ejercen el papel de emisores-receptores en la comunicación, potenciando positiva o negativamente las transacciones.
 
 
 
 
2.1.-La Clave está en el Ión de Calcio.
 
 
 
Los iones de calcio Ca2+ tienen un papel fundamental en la regulación de la vida diaria de las células y en particular de las neuronas. La dinámica del calcio intracelular libre (en forma iónica) está controlada por una serie de procesos químicos y biofísicos, como la difusión y el enlace con diferentes receptores o proteinas, que actúan como almacenes de calcio o buffers, o como sensores de calcio que inician otros procesos celulares. Mientras que los buffers sólo se unen al Ca2+ por encima de una concentración crítica del mismo, y vuelven a liberarlo en el citoplasma cuando [Ca2+] se ha reducido por debajo de este valor crítico, algunas proteínas —como la calmodulina— cambian su estructura conformacional cuando se acoplan a iones de calcio (actúan como motores moleculares), para activar o modular enzimas, abrir o cerrar canales iónicos, o activar otras proteínas. Además, la [Ca2+] dentro de la célula, por ejemplo, produce la activación de ciertas corrientes iónicas de membrana como la IK(Ca) que es relevante para cierta plasticidad sináptica (facilitación) y clave en el proceso de absorción por el ADN.
 
 
 
El mecanismo de las reacciones biofísicas de absorción de las Resonancias Schumann, se encontró accidentalmente cuando se trataba de anaizar el efecto de éstas en el comportamiento de los Primates y los Seres Humanos al interactuar con los estímulos de las señales cerebrales. Se evidenció en el experimento que los rangos de frecuencias RS, alteraban significativamente los flujos de los Iones de Calcio en la transmisión celular. El experimento se realizó por primera vez en 1976, y fue repetido en diferentes laboratorios independientes, verificando los mismos resultados, hasta que se tomó como una evidencia científica en 1990 por Blackman. De hecho, Andrew Schwartz en la Universidad de Pittsburgh, acometía un experimento similar y obtuvo análogos resultados en 2002.
 
 
 
El efecto biofísico de modificación del ion de Calcio es consecuencia de la modulación de la frecuencia, y no de la intensidad de la señal, circunstancia ésta que evidencia una modificación por Resonancias, que genera reacciones no lineales en la negociación celular. Entendiendo por tales, emociones, estímulos y percepciones no sometidas a la dimensión espacio-temporal.
 
 
 
La absorción, genera efectos parecidos a la ingesta o inducción de determinadas sustancias externas, salvo que las producimos y controlamos mediante las emociones a nivel consciente.
 
 
 
 
Este hallazgo, explicaría muchos de los procesos autoinducidos de conexión con las realidades cuánticas, y en particular, explica de forma sistemática la canalización cuantica o conexión con las realidades trascendentes.
 
 
 
En los procesos de negociación, interactúan nuestras emociones, que de forma consciente actúan como un panel de control cuando suponen conductas continuas en el tiempo. La cuestión, reviste especial importancia ya que existe una especial correlación entre la relajación y el stress y los procesos de incremento de frecuencias en la inhibición/absorción de las resonancias Schumann.
 
 
 
El siguiente diagrama, muestra cómo la gestión de las emociones interactúa con la resonancia y los tiempos de negociación, generando diferentes estímulos-reacciones en el Hipotálamo y en la Amígdala:

 


 

Los diferentes estímulos, generan escenarios que oscilan entre la inhibición absoluta de la regeneración neuronal a la capacidad de autoregeneración de las neuronas, tanto en el hipotálamo como en la amígdala. Estos resultados son coherentes con los obtenidos por Andrew Schwartz y contrastados por Tsodyks y Markram en 2007.
 
 
 
 
2.2.-La síntesis de las proteínas por el ADN.
 
 
 
Todos los procesos de negociación neuronal anteriormente descritos, culminan en la síntesis de las proteínas. La activación y absorción del Litio (Li) es clave en este proceso y dicha sustancia se produce de forma natural por nuestro organismo en los estados próximos a la relajación cerebral. En los casos en los que el individuo manifiesta de forma prolongada ciclos cerebrales próximos al alfa (No superiores a 13 ciclos por segundo), hiperactiva los sensores cerebrales del hipotálamo interactuando con la amígdala, y activando así la glándula pineal que gestiona los procesos de arranque de la percepción y atención.
 
 
 
La meditación, la creatividad, la oración, etc. actúan como generadores de la gestión de emociones, y con el tiempo activan el proceso de absorción del Litio, así como liberando el potasio y reequilibrando el sodio en la transacción neuronal. La generación de pensamientos, emociones afectivas y positivas hacia los demás, retroalimenta el proceso, hasta el punto de modificar el ion de calcio incrementando las transacciones de paquetes de datos, los “qbits”.
 
 
 
El reciente hallazgo del calcio como superconductor bajo los estímulos de las resonancias electromagnéticas, en abril de 2010, es coherente con el experimento verificado por Oganov, Yanming Ma, Ying Xu en el que utilizando en un laboratorio difracción de ondas electromagnéticas, consiguen estimular los iones de calcio y catalogarlo como el mejor superconductor conocido hasta el momento.

 


 

Figura: A la izquierda el Calcio en estado normal. A la derecha la estructura excitada del Calcio por radiofrecuencia.
 
 
 
 
Sin duda, este hallazgo explicaría la interacción ya expuesta por Hameroff y Watt, respecto a la relación Ca-Calmodulina, y verifica empíricamente la posibilidad de alcanzar las velocidades transaccionales de 10 a100/ms en un nanosegundo, algo que únicamente puede conseguirse con un proceso de convergencia contínua con las Resonancias Schumann.
 
 
 
En 1997, un grupo de investigadores de la Universidad de Rochester, dirigidos por Kool y Guckian, pusieron de manifiesto los resultados de sus experimentos de replicación “in vitro” en los que en lugar de timina (T), utilizaban un nucleósido con una base análoga, el difluorotolueno (F).
 
 
 
Curiosamente, el difluorotolueno, no forma facilmente enlaces de hidrógeno, pese a tener la misma forma que la timina. El resultado fue sorprendente: La replicación fue posible, de forma que verificaron que los enlaces de hidrógeno, no eran decisivos para la replicación..
 
 
 
Sin embargo, las modificaciones aplicadas por Kool y Guckian consiguieron poner de relieve, que la clave de la correcta replicación de la estructura, se conseguía por resonancia magnética nuclear de una doble hélice de ADN que contenía el par A-F.
 
 
 
De hecho, Kool muestra la eficiente replicación de un análogo apolar de adenina, el 4-metilbenzimidazol (Z), con el análogo apolar de timina (F). En este proceso, la formación de enlaces de hidrógeno es casi imposible, y la replicacion fue más rápida que con los pares de (A-T), (C-G) tradicionales.
 
 
 
Por tanto la explicación hay que buscarla en la Resonancia Magnética y las estructuras iónicas de determinados elementos que actúan como superconductores al ser expuestos a ésta y ya sabemos que el Calcio lo es.
 
 
 
2.3.-El efecto cuántico de las proteínas en el ADN.
 
 
 
Todo lo anterior implica que existe una retroalimentación entre la emisión-recepción y por tanto, las Resonancias Schumann, interactúan igualmente desde dentro hacia fuera. Desde la conciencia hacia la negociación celular y el ADN.
 
 
 
Esta coherencia supone la capacidad de superposición cuántica de ciertas proteinas y al mismo tiempo, explicaría el esquema del desbloqueo de los codones de ADN, realizado por Yumi Kawazoe, Masahito Yamamoto en 2001.
 
 
 
Adicionalmente, tendríamos que:

   

Adicionalmente, tendríamos que:
 
 

 

Aplicamos las fuerzas de acoplamiento dipolar entre las nubes de electrones de los átomos adyacentes o grupos moleculares. (Efecto Van Der Waals).
 
 
 
 
Y, por tanto, el modelo encaja con los experimentos de Kool y Guckian, en la medida que verificamos el nexo de enlace con la lógica del Ca, tal y como ya vimos en el enlace con el ión de Calcio, proteínas y su almacenamiento.
 
 
 
Por tanto la relación de almacenamiento de las proteínas sería la siguiente:
 
 

 

En el modelo, el Qbit, constituye por superposición el acoplamiento bipolar.
 
 
 
 
Y en efecto, la calmodulina y el calcio interactúan intercambiando cargas electromagnéticas. En este punto, la interacción de las estructuras integra moléculas complejas de aminoácidos aromáticos que replican y consolidan los paquetes de información, actuando como auténticos aceleradores de información, o semiconductores.
 
 
 
Las modificaciones de nuestro ADN no sólo pueden ser negativas como acostumbramos a leer en las publicaciones farmacéuticas: “Crecimiento de tumores y proliferación de virus”, sino también positivas: “Inversión de los procesos de enfermedad y estados de hipersalud e hiperlucidez.” Las emociones y su estudio, interactúan claramente en estos procesos, mediante la regulación consciente de los ciclos cerebrales. Las emociones positivas y/o negativas mantenidas en el tiempo, afectan sin duda alguna a nuestro bienestar físico y a largo plazo determinan nuestra configuración genética.
 
 
 
3.-¿Cómo podemos mejorar nuestra salud física y espiritual?
 
 
 
Tenemos la capacidad y la responsabilidad de generar bienestar a los que nos rodean aprendiendo a gestionar nuestras emociones de forma positiva.
 
 
El factor emocional es clave en la salud física, mental y espiritual. Una alimentación equilibrada y rica en nutrientes es excepcional para sentirnos bien con nosotros mismos y con los que nos rodean al igual que el ejercicio físico.
 
 
 
 
Pero igualmente debemos reflexionar sobre algunos hábitos automatizados que nos impiden la gestión satisfactoria de nuestros sentimientos más profundos. En este sentido, generar actitudes proactivas basadas en la reflexión positiva, la amabilidad, las buenas maneras, la asertividad y la espiritualidad, nos permiten activar con la constancia y el tiempo muchas de las funciones y aptitudes que permanecen dormidas en nuestro ADN.
 
 
 
La meditación nos ayuda a relajar los ciclos cerebrales, pero debe ir acompañada de una profunda convicción de nuestro ser como perteneciente a un Universo inteligente del que formamos parte. Es esa aceptación de la trascendencia, la que nos da accceso a la armonía.
 
 
 
Automatizar conductas negativas no es sano, y menos, dejarse abatir por sensaciones de negatividad o decepción. Biofísicamente, tenemos la capacidad de reconciliarnos con nosotros mismos, tomando la responsabilidad activa de la creación que es muchísimo más estimulante y sana.
 
 
 
El Yoga, la música, el contacto con la naturaleza y otras actividades como el deporte, son instrumentos que nos facilitan la comunicación con nuestro ser de luz. Cualquier método nos ayuda en ese sentido, siempre que no olvidemos cuál es el objetivo de nuestra existencia: Alcanzar la felicidad. Lo que científicamente estamos en condiciones de afirmar, es que existe una clara relación entre la correcta gestión de las emociones, el amor, entendido como servicio al otro y la salud, tanto física como espiritual. El estudio de los patrones de la música, los armónicos, las resonancias y las frecuencias, son claves como herramienta de trabajo.
 
 
 
La Psicología Cuántica Diferencial, tiene por finalidad enseñar al individuo a generar sus propios medios de resonancia con el Universo, reduciendo al máximo su dependencia de agentes externos, adicciones y automatismos insanos. La toma de conciencia del yo reconciliado con su ser de luz y feliz, es la clave de la evolución espiritual y requiere un trabajo personal que conlleva la mayor de las recompensas: La activación plena de la conciencia y la gestión eficiente del ser: Aprender a pensar, aprender a sentir y como consecuencia, aprender a comunicarnos con nosotros mismos, con los que nos rodean y con el Universo.
 
 
 
En el Congreso de Radiofrecuiencia y Universo Inteligente que celebrará el IRCAI el próximo día 3 de Julio en Alicante, expondremos detalladamente por primera vez una aproximación empírica transdisciplinar al estudio de la conciencia y presentaremos los últimos descubrimientos desde el análisis de las Resonancias Schumann hacia el ser humano: La relación existente con un rango diferencial de estas Resonancias, que tanto desde la Ionosfera, como desde el individuo, nos conectan con el Universo desencadenando desde dentro de éste, procesos coherentes de negociacion celular, genéticos, bioquímicos que son gestionados mediante las emociones con implicaciones en nuestra conducta, nuestra salud y nuestro proceso espiritual.
 
FUENTE:
  • Autor: Dr.Rafael López-Guerrero. Research Director IRCAI.(Instituto Radiofrecuencia Cuántica Avanzada Internacional).http://www.ircai.eu

    Bibliografía Recomendada:
    1.-Las Bases Científicas del Diferencial König-Guerrero: La Relación Ionogenomática y las Resonancias Schumann. Radiofrecuencia Cuántica Diferencial y análisis de los procesos biofísicos de la conciencia. López-Guerrero,Rafael, Dieter Broers Ernst, Betés de Toro,Mariano, Cahue Gamo,Mila. IRCAI-Departamento de Radiofrecuencia, Neurociencia, Biofísica y Psicología. IRCAISCIC20100703RLG. Junio 2010, Instituto de Radiofrecuencia Cuantica Avanzada Internacional.IRCAI.SL).
    3.-El error de Descartes: Damasio, Antonio: La emoción,la razón y el cerebro humano: ISBN:84327876

  • 4.- A mathematical model of agonist-induced propagation of calcium waves in astrocytes. Authors: Roth BJ , Yagodin SV , Holtzclaw L  (ISSN: 0143-4160) (ESSN: 1532-1991)[1995 Jan; Volume: 17 (Issue: 1 )].
 
 
A CONTINUACIÓN LAS BURBUJAS DE ENERGÍA
 
 

 

La noticia ha tenido enorme repercusión el en ámbito científico, en el que se han recogido diferentes opiniones al respecto. Lo que parece claro de todo esto es que todos los científicos parecen coincidir en lo mismo, y están más o menos conforme con la teoría en la que dicen que el fenómeno puede estar provocado por un agujero negro gigantesco. Lo que podría confirmar de la existencia de otros planos multiversales.
 
 
 
 
A continuación os dejo con varias direcciones de las que podéis sacar más información:
 
Detectan enormes burbujas de energía en la Vía Láctea:

El telescopio Fermi de la NASA, un observatorio espacial de rayos gamma, ha descubierto dos burbujas colosales, de unos 25.000 años luz cada una, situadas encima y debajo del centro de la Vía Láctea. Se trata de una estructura desconocida hasta ahora en nuestra galaxia y podría corresponder al remanente de una erupción de un agujero negro gigante.

Ampliar Información: http://www.laflecha.net/

Científicos de la agencia espacial estadounidense (NASA) detectaron dos burbujas gigantes de energía que emergen del centro de la Vía Láctea.

Los globos —unidos uno al otro y que emiten rayos gama— se extienden a una distancia de 50.000 años luz.

Aunque no está claro lo que las ocasiona, los investigadores dicen que contienen una enorme cantidad de energía.

Probablemente son el residuo de la erupción de un agujero negro gigante en el corazón de la galaxia.

Las burbujas emiten las radiaciones gama más poderosas que se hayan detectado anteriormente en la Vía Láctea, dijeron los científicos de la NASA
Ampliar Información: http://www.bbc.co.uk/

Las burbujas despliegan un espectro con altos picos de energías mayores que los niveles difusos de rayos gamma habitualmente vistos en el espacio. Adicionalmente las burbujas aparecen claramente rodeadas de un borde de radiación x que actúa como corteza. Ambas dos cualidades conjuntamente, sugieren que la estructura ha aparecido de una forma súbita, como un evento impulsivo.
Ampliar Información: starviewer.wordpress.com

Ahora en el ámbito filosófico, psicológico y espiritual:

Comunicado canalizado por Franca Canonico el (10-11-2010), canalizadora de “EL SER UNO”

Hermanos Ayaplianos ¿Qué explicación nos pueden dar de estas dos burbujas que se han formado en el centro de nuestra galaxia?

COMUNICADO DE NUESTROS HERMANOS MAYORES-AYAPLIANOS.
 
¡¡Hermanos e Hijos!!

No teman por esta noticia, al contrario ¡¡ALÉGRENSE!! Porque ya ustedes comenzarán a percibir en el universo, las primeras señales de la formación del Alineamiento Cósmico, anunciado hace 8 años por EL SER UNO, el cual comenzará en 7/7/2014. Estas burbujas provienen de la Cúpula Central de la Constelación Orión. No es la primera vez que estas burbujas se encuentran fluctuando en el universo, pero si es la primera vez que los científicos lo detectan.

 

 

 

 

Esta Constelación, considerada la cabeza de nuestro Hemisferio-Cósmico, está mandando a todo el Universo–Hemisferio Sur, una cantidad enorme de energías-pensamientos, las cuales se encuentran dentro de estas burbujas. Estas esferas se irán disolviendo poco a poco, conforme vayan pasando por los diferentes grados, planos y dimensiones energéticas que existen en nuestro universo, ellas irán distribuyendo energías-pensamientos de LUZ, o sea de: Conocimiento, Entendimiento y Amor, por donde pasan.
 
 
 
 
A partir del año 2014, ustedes comenzarán a ver y experimentar los fenómenos cósmicos que ya hemos anunciado. El Astro Sol les dará muchas pruebas de lo que estamos hablando. La presencia de Ovnis y mensajes que recibirán a través de las canalizaciones, serán las pruebas contundentes de nuestra presencia. Por esta razón ustedes se están preparando psicológicamente y espiritualmente, elevando la frecuencia y vibración energética del alma, permitiéndoles ser partícipes directos, del Alineamiento Cósmico, el cual se hace visible en el Sistema Solar, cada 28.000 años, tiempo Tera.
 
 
 
Todos ustedes que están presentes en este comienzo del Alineamiento, deben de dar gracias al universo, porque experimentarán sucesos maravillosos que los encausarán, hacia el Camino de Regreso. El planeta Tera y ustedes, deberán aún pulir y trabajar la energía del alma. Deben hacerlo conscientemente y paralelamente a los sucesos universales, porque deben elevar la frecuencia del electromagnetismo planetario y de ustedes mismos, solo así estarán en condiciones de unirse a la frecuencia universal que los atraerá por afinidad vibratoria.
 
 
 
¡¡Trabajen Hermanos!! Nosotros estamos aquí para ayudarlos a concretar la magia y el milagro que ustedes mismos realizarán, por Conocimiento, Entendimiento y Amor. No desistan y continúen fortaleciéndose. Ayúdense y ayuden a los demás en el Despertar de la Consciencia. Transmitan el Conocimiento para que pueda trascender el mayor número posible de almas. Estamos junto a ustedes para explicarles y ayudarlos en el viaje de regreso.
 
 
 
¡¡Estén atentos, porque verán, escucharán y experimentarán sucesos increíbles!!